5 marzo 2024

Ingresará a diputados el proyecto para bajar a cero el nivel de alcohol al volante

El Gobierno de Axel Kicillof presentó la iniciativa de alcohol cero en Diputados. Actualmente el límite es 0,5 gramos de esa sustancia por litro de sangre.

 

El Gobierno de Axel Kicillof presentó este lunes en la Legislatura bonaerense un proyecto de ley para bajar a cero el nivel de alcohol permitido al conducir en calles y rutas de la provincia de Buenos Aires, algo que actualmente tiene un límite de 0,5 gramos de esa sustancia por litro de sangre.

“El alcohol disminuye no solo reflejos sino también fines inhibitorios, esa sensación de euforia y de que se puede hacer todo, que son elementos que causan desgracias vinculadas a la alcoholemia”, explicó el ministro de Transporte de la Provincia de Buenos Aires, Jorge D’Onofrio, quien confirmó que finalmente hoy se envió el proyecto a la Cámara de Diputados.

La iniciativa que prevé la modificación de la Ley 13.927 del Código de Tránsito, estableciendo la tolerancia cero de alcohol en sangre para la conducción de vehículos, tomará estado parlamentario esta semana. Como punto inicial, establece que “queda prohibido conducir cualquier tipo de vehículo con motor con impedimentos físicos o psíquicos, sin la licencia especial correspondiente, habiendo consumido estupefacientes o medicamentos que disminuyan la aptitud para conducir o con una concentración de alcohol superior a cero (O) miligramos de alcohol”.

Además, incluye penalidades por infringir la ley que contemplan el arresto; la retención de la licencia e inhabilitación para conducir que va desde los tres meses para quienes posean alcoholemia superior a 0 y hasta 490 miligramos (es decir, 0,49 gramos) por litro de sangre; seis meses para conductores que tengan entre 500 y 999 miligramos; un año de inhabilitación para conducir para quienes superen 1000 y lleguen hasta el 1500 mg; y dieciocho meses para el infractor o la infractora cuya cifra sea mayor al 1.500 miligramos (es decir, 1,5 gramos) de alcohol en sangre.

Los infractores deberán afrontar una multa; la obligación de concurrir a cursos especiales de educación y capacitación para el correcto uso de la vía pública, como alternativa a la multa, y en caso de incumplir con el pago, esta triplicará su valor. Finalmente, se procederá al “decomiso de los elementos cuya comercialización, uso o transporte en los vehículos esté expresamente prohibido”.