2 agosto 2021

Una infernala y una granadera escoltaron al presidente

La imagen de una infernala de Güemes y una granadera hicieron historia en Casa Rosada, porque fueron parte de la comitiva que escoltó a Alberto Fernández con motivo de la conmemoración del bicentenario del fallecimiento del general Martín Miguel de Güemes.

La iniciativa fue que durante una semana la custodia presidencial del histórico Regimiento de Granaderos fuera compartida con los "Infernales de Güemes", una representación de esa división del Ejército patrio creada por el general que se enfrentó a los realistas en diferentes batallas por la liberación del norte argentino

Se realizó en conjunto entre la Casa de Salta en Buenos Aires y Subsecretaria de Asuntos Políticos, contó con la autorización de la Secretaría General de la Presidencia y la desarrollo la Casa Militar, de quien depende la custodia presidencial.

Granadera.

"Los Infernales son los custodios de los gobernadores de Salta, así que nos parecía un excelente homenaje", señaló el vocero de Casa Rosada, que recordó que aquella división del ejército "fue creada por Güemes en contra de lo que le indicaban desde Buenos Aires".

Esa división tenía también algunas particularidades, "como la participación, no en el frente de batalla pero sí activa respecto a la información y a los trabajos de inteligencia, de las mujeres", y Macacha Güemes (la hermana del general) "era una de ellas que participaba activamente al lado de Martín Miguel Güemes", reseñó.

Infernala de Güemes.

"Los Infernales", conocidos también como División Infernal de Gauchos de Línea, fueron creados el 12 de septiembre de 1815, y al mando de Güemes combatieron para detener el avance realista en el norte de las Provincias Unidas.

Se los designó como "Infernales" porque en base a la bravura y determinación que exhibían en combate eran capaces de sembrar el terror entre las tropas coloniales.

Güemes fue el primer gobernador de Salta, entre el 6 de mayo de 1815 y 24 de abril de 1821, y murió a los 36 años en Cañada de la Horqueta, ubicada a unos cinco kilómetros de la capital de esa provincia, el 17 de junio de 1821.

Diez días antes, el general patriota había sido herido en un ataque perpetrado por el coronel español José María Valdés, un colonizador que había ocupado la ciudad de Salta