7 diciembre 2021

AUMENTAN LOS CASOS DE "OJO SECO"

Lunes 3 de noviembre de 2018.

El síndrome de ojo seco puede llegar a afectar a 3 de cada 10 personas, dependiendo del clima y la polución ambiental y sus síntomas que pueden afectar la capacidad para llevar adelante actividades cotidianas.
Cada vez son más los casos del síndrome de ojo seco que los profesionales identifican en las consultas, principalmente por la creciente polución ambiental que afecta a las grandes urbes, la climatización artificial de los ambientes cerrados y la alta exposición a las pantallas.
Además, existe una mayor predisposición en las mujeres de más de 40 años.

El denominado síndrome de "ojo seco" se caracteriza por la alteración en la producción de las lágrimas que da lugar a síntomas como irritación y picazón ocular y molestias al utilizar lentes de contacto.

Además, los expertos destacaron que no tratarlo puede generar graves consecuencias.

Ojo seco - Salud

"El párpado está en permanente fricción con el ojo y esa fricción puede generar daño. Gráficamente podemos decir que el ojo funciona como el limpiaparabrisas de un auto: si lo encendés con el vidrio seco, te lo raya y lo arruina. Lo mismo ocurre con el párpado y la córnea: sin lubricación, el párpado la lastima," explicó Alejandro Aguilar, médico oftalmólogo especialista en enfermedades de la superficie ocular, fundador y ex presidente de la Sociedad Argentina de la Superficie Ocular.

"Es un síndrome multifactorial que puede llegar a afectar hasta el 30% de la población. Cada vez es mayor el número de casos que se identifican dada la exposición prolongada a pantallas, los cambios ambientales artificiales y naturales y la mejora en los métodos diagnósticos," señaló Aguilar.

La exposición a un clima seco y con mucho viento, así como el humo y el aire acondicionado aceleran la evaporación de las lágrimas, de modo tal que evitar el contacto con estas condiciones irritantes puede reducir las chances de desarrollar ojo seco o brindar alivio a quienes lo padecen.

Además, permanecer más de 5 horas al día con la vista en la pantalla de la PC, el celular o el televisor favorece la aparición de esta condición.

Para quienes no pueden desentenderse de obligaciones laborales que implican una importante cuota diaria de trabajo delante de la pantalla, los especialistas recomiendan parpadear periódicamente al mirar computadora, consejo que vale incluso para quienes pasan mucho tiempo leyendo o realizar otras tareas que demandan concentración visual.

Otras recomendaciones para quienes trabajan por periodos mayores a cuatro horas diarias frente a una computadora son: consulta anual al oftalmólogo (si no padecen de una patología ocular preexistente); si usan lentes, revisión de la graduación una o dos veces al año; uso de lubricantes oculares cada 6 u 8 horas durante la actividad laboral; lapsos de descanso cada 30 minutos alejando la vista de la pantalla y movimientos del cuello y extremidades.

Usar un tipo de letra de entre 11 y 12 puntos también puede resultar de utilidad, del mismo modo que lo es el limitar el uso de los videojuegos a una o dos horas al día.
Aunque la edad en la que puede manifestarse el síndrome de ojo seco es variable, las consultas al oftalmólogo que motivan sus síntomas son más frecuentes en personas mayores de 40 años y en las mujeres, en donde el síndrome es extremadamente frecuente durante el climaterio.

Dependiendo de la severidad con la que se manifiesta el síndrome de ojo seco y sus síntomas, el tratamiento tradicional es farmacológico y local, mediante el uso de lubricantes artificiales, en gotas, geles o ungüentos.

En casos más severos se indican, colirios de suero autólogo o colirios de fármacos inmuno moduladores y es común recurrir a la obturación de los canales evacuatorios de las lágrimas con implantes, a fin de retener lágrimas en la superficie ocular.

En todos los casos, el objetivo principal del tratamiento es restaurar la estabilidad de la superficie ocular y de la película lagrimal, al romper el círculo vicioso del padecimiento.

Medidas generales como el uso de protectores solares y de viento con anteojos adecuados también suelen de gran utilidad cuando las condiciones del medio ambiente lo ameritan.

Otras medidas útiles son: no fumar y evitar recibir el humo indirecto, el viento directo y el aire acondicionado; utilizar un humidificador, particularmente en el invierno; reducir el uso de medicamentos para la alergia y el resfriado que pueden resecar la superficie ocular y empeorar los síntomas; parpadear a propósito más a menudo y descansar la vista de vez en cuando; limpiar regularmente las pestañas y aplicar compresas calientes.