27 noviembre 2022

"NILUS" TECNOLOGIA Y SOLIDARIDAD

Martes 3 de octubre de 2017.

Conectar a responsables de comedores sociales con donantes de comida -como supermercados, restaurantes o empresas- para concretar la entrega de alimentos que de otra forma terminarían en la basura es el objetivo de Nilus, una plataforma desarrollada en el país.

A través de una app y sobre la base de una plataforma de colaboración distribuida (crowdsourcing), que ya se está probando, una empresa o un particular puede informar sobre la existencia de alimentos para ser donados y que podrían ser requeridos por comedores comunitarios del lugar. El modelo se completa con choferes que, previo registro en la plataforma, son los encargados de transportar las donaciones.

“Una vez que se concreta el pedido, la app les avisa a los choferes que tienen un viaje para hacer que pueden aceptar o no. Si lo aceptan, van hasta el lugar indicado por el donante, le sacan una foto a la mercadería y la transportan hasta el comedor, donde le sacan otra foto, y los responsables tienen que dar conformidad”, explica uno de los responsables de la iniciativa, Mario Roset.

El retiro de los alimentos no acarrea un costo para el donante, los comedores pagan un precio simbólico de cinco pesos por kilo de comida (un promedio 10 veces menor a lo que pagarían en un supermercado), y los choferes cobran por su servicio. Esto último implica, además, la posibilidad de contribuir a “generar empleo o, al menos, puede ayudar a que alguien pueda tener un acceso que lo ayude a complementar un sueldo”, dice Roset y agrega que “este proyecto aprovecha lo que ya existe. Se desperdicia comida y había que encontrarle la vuelta, nosotros tenemos el ‘saber cómo’ sobre la tecnología”.

Aún en etapa de desarrollo, Nilus utiliza tecnología de geoposicionamiento similar a la que usan los coches de Uber o a Google Maps para colectar la información de los puntos de donación y recepción. “El problema de la pérdida y desperdicio de alimentos es grande en la Argentina. Nuestra plataforma conecta actores que van a desechar alimentos en perfecto estado con aquellos que más lo necesitan. Con tecnología, evitamos que miles de toneladas de alimentos se desperdicien, generando, en el proceso, fuentes de trabajo”, sostiene Ady Beitler, otro de los responsables del emprendimiento.

Nilus, llamado así por el río en cuya cuenca nació el modelo de agricultura colaborativa de gran escala, es una iniciativa de la ONG Wingu, que ofrece soluciones tecnológicas a instituciones sociales para que hagan mejor su trabajo.

Fuente: InfoGEI