15 agosto 2022

“AGUANTA” QUE TE CUENTO

ansiedad

Jueves 20 de octubre de 2016.

La ansiedad, un estado al que hay que combatir. La inquietud constante puede derivar en problemas de salud. No te descuides.

De manera general podemos hablar de dos tipologías de ansiedad: la ansiedad rasgo y la ansiedad estado. Cuando se habla de la ansiedad rasgo nos referimos a una persona que desde épocas muy tempranas de su vida ha sentido ansiedad. En la ansiedad estado existe algún acontecimiento que hace que la persona responda de manera ansiosa en momentos puntuales de su vida.

Hay dos tipos de ansiedad, la "rasgo", que se siente desde casi toda la vida, y la "estado", la que es más coyuntural.

Algunos de los síntomas de la ansiedad son mareos, disminución del deseo sexual, aumento de la tensión muscular, respiración rápida o dificultad para respirar, palpitaciones del corazón, aumento de la presión arterial, entumecimiento, náuseas o diarrea, temblores, dolor en el pecho y sudoración.

Síntomas Mareos, baja del deseo sexual, tensión, irregularidad respiratoria, más presión...

La buena noticia es que la ansiedad se puede revertir. Lo más recomendable es acudir a un especialista que nos ayudará a dar con la causa y nos explicará cómo luchar contra ella sin tener que recurrir a fármacos (en ocasiones sí será necesario el tratamiento farmacológico).

¿Qué hacer?
1- Cambiar el chip. La persona ansiosa suele ser muy rígida en sus ideas, es perfeccionista y se preocupa demasiado por los acontecimientos venideros. Pensar en el futuro, intentar adelantarse a él sólo genera miedo e incertidumbre, lo que aumenta la ansiedad. Dejar estos pensamientos supone un cambio total de mentalidad, pero hay que aprender a disfrutar del camino más que de la meta.

2- Tomar las cosas con calma. Muchas de las personas ansiosas se mueven continuamente de un lugar a otro, comen sin sentarse a la mesa, hacen dos o tres cosas a la vez. El problema de asumir el día a día con prisas provoca que nuestro cerebro se retroalimente constantemente de las señales que le envía nuestro cuerpo, y la agitación psicomotora a la cual nos sometemos indica que estamos apresurados y ansiosos. Por eso la calma ayuda a no confundir a nuestro cerebro.

3- No dejar tareas pendientes. Al enfrentar las tareas en la misma medida en que estas se van presentando, estaremos eliminando de nuestra vida la ansiedad que supone tener siempre cosas para otro momento.

4- Controlar los movimientos nerviosos. No te comas las uñas, no muevas constantemente las piernas, no juegues con la lapicera. Estas son las típicas reacciones de los ansiosos y suelen ser inconscientes. Es clave asumirlas y evitarlas.

5- Decir que no. En muchas ocasiones no sabemos negarnos y asumimos obligaciones, roles y tareas que no podremos afrontar. Hay que aprender a priorizar y jerarquizar, determinar lo realmente importante.

6- Tener tiempo para vos. No darte un espacio es una fuente de frustración para quien padece ansiedad. Buscá una hora para vos y hacé algo que te relaje, te agrade y que disfrutes, ya sea sólo o en compañía. Pero elegí y disfrutá.

7- Aprender técnicas de relajación. Hacer deportes para liberar tensiones, o probar con el yoga o pilates, que al trabajar con la respiración y el estiramiento muscular, generan naturalmente una útil relajación.

Antiansiedad
El método Jacobson

Es una técnica cuya finalidad es lograr tranquilidad mental con la reducción progresiva de las tensiones musculares relacionadas con la ansiedad. Es adecuada para personas con ansiedad, estrés, depresión e, incluso, para personas con hipertensión.