"No quiero justicia, quiero que mi hijo vuelva a vivir", el conmovedor testimonio de la mamá de Thiago Vera.

A dos semanas del grave accidente protagonizado por una unidad de la línea 532, Thiago Vera, de 19 años, continúa internado en estado crítico en la terapia intensiva del Hospital Interzonal General de Agudos "Oscar Alende". Su madre, Antonella, relató cómo atraviesa la familia este difícil momento y aseguró que hoy su única prioridad es la recuperación de su hijo.
Aunque Thiago logró abrir los ojos en los últimos días, los médicos debieron volver a sedarlo porque, al intentar despertarse, intentaba retirarse los dispositivos médicos que lo asisten. Además, permanece bajo estrictos controles mientras le realizan estudios para determinar el origen de episodios de fiebre y descartar posibles complicaciones derivadas del fuerte traumatismo que sufrió.
El joven presenta múltiples lesiones producto del impacto y continúa recuperándose de diversas intervenciones quirúrgicas, entre ellas dos procedimientos para tratar una infección en una de sus piernas. Si bien ya reconoció a sus padres y hermanos, todavía no puede comunicarse verbalmente debido a la traqueotomía que le practicaron.
La situación también golpeó de lleno la economía familiar. Antonella dejó de trabajar desde el día del accidente para permanecer junto a su hijo, mientras que el padre de Thiago sostiene el hogar realizando viajes como chofer de Uber y otros trabajos ocasionales.
En ese contexto, la mujer expresó su desilusión con algunos gestos de acompañamiento institucional y aseguró que hoy las necesidades de la familia son concretas. "No quiero justicia, quiero la vida de mi hijo. Quiero que vuelva a ser la persona que era", afirmó, dejando en claro que su principal preocupación está puesta en la recuperación del joven y no en una eventual indemnización.
Respecto de la investigación judicial, Antonella sostuvo que espera que se esclarezcan las causas del siniestro y que "se conozca toda la verdad", aunque remarcó que nada podrá devolverle la tranquilidad hasta ver recuperado a su hijo.
También dedicó palabras de agradecimiento al personal de terapia intensiva del HIGA, destacando la atención y el compromiso de los profesionales que acompañan diariamente la evolución de Thiago. Asimismo, valoró el apoyo recibido por parte de sus compañeros de trabajo en Coto y del sindicato mercantil, quienes colaboran con la familia desde el primer día.
Antes del accidente, Thiago había dado un paso importante en su proyecto de vida: con el dinero de su primer aguinaldo había comprado una notebook para comenzar a estudiar programación. Hoy, ese sueño permanece en pausa mientras familiares y amigos esperan el momento más esperado: que pueda despertar y continuar su recuperación.
Fuente: El Retrato de Hoy/Mar del Plata.



