El intendente de Luján, Leonardo Boto, quedó en el centro de una fuerte polémica luego de que se denunciara la implementación de un sistema de fotomultas que, según los cuestionamientos, habría sido instalado de manera irregular y generó infracciones de hasta 332 mil pesos. Incluso, trascendió que algunos vecinos acumularon más de 140 multas, con montos que superan ampliamente el valor de sus vehículos.

La cámara fue colocada sobre la avenida 25 de Mayo, donde el municipio habría fijado un límite máximo de 40 kilómetros por hora al considerar ese tramo como una calle. Sin embargo, los cuestionamientos apuntan a que la normativa provincial establece un límite mínimo de 60 km/h para ese tipo de arterias, por lo que la validez de las infracciones quedó bajo discusión.
La situación generó un fuerte malestar entre los vecinos de Jáuregui y del partido de Luján, quienes denunciaron la presunta ilegalidad del sistema tanto por la categorización de la avenida como por el límite de velocidad aplicado. El caso tomó repercusión luego de conocerse las elevadas multas acumuladas por conductores que transitan habitualmente por el lugar.
Frente a la controversia, el intendente Leonardo Boto reconoció públicamente que "la cámara estaba funcionando mal" y anunció su retiro. No obstante, el caso abrió un nuevo debate sobre la legalidad de las fotomultas aplicadas y el futuro de las infracciones ya emitidas.



