Lo que comenzó como una intensa búsqueda en medio de la angustia terminó con un final feliz. Poly, el perro que había desaparecido luego del grave accidente sufrido por un camionero de Daireaux sobre la Ruta Nacional 33, fue encontrado sano y salvo y ya regresó junto a su familia.

El siniestro ocurrió el jueves en el tramo comprendido entre Pigüé y Espartillar, cuando dos camiones protagonizaron un roce que provocó el vuelco de uno de los vehículos, cargado con cereal. Por causas que aún se investigan, el conductor deroense sufrió múltiples fracturas y debió ser trasladado al Hospital Municipal de Pigüé, donde permanece internado.
En medio de la preocupación por su estado de salud surgió otra angustia: Poly, el perro que lo acompañaba en el viaje, había escapado tras el vuelco y nadie lograba encontrarlo.
La familia inició una campaña a través de las redes sociales para intentar localizarlo. El pedido de ayuda se multiplicó rápidamente entre vecinos, transportistas y personas de distintas localidades que compartieron la publicación con la esperanza de dar con el animal.
Pero la historia escondía un detalle que volvió aún más conmovedora la búsqueda.
Poly no era simplemente la mascota del camionero. Había pertenecido a su hijo, un joven que años atrás perdió la vida en otro accidente de camión. Desde aquella tragedia, el perro comenzó a acompañar a Pedro en cada uno de sus viajes, convirtiéndose en un compañero inseparable y en un recuerdo permanente de su hijo.
Finalmente, la búsqueda tuvo el desenlace esperado. Una pareja oriunda de Daireaux, Leticia y Daniel, que regresaba desde Bahía Blanca, decidió detenerse en la zona donde había ocurrido el accidente para recorrer el lugar y buscar al perro. Minutos después lograron encontrarlo sano y salvo.
La noticia generó una enorme emoción entre familiares, amigos y vecinos, que siguieron minuto a minuto la búsqueda a través de las redes sociales.
Ahora solo resta esperar la recuperación del camionero para que pueda reencontrarse con Poly, el compañero de ruta que volvió a aparecer cuando más lo necesitaban y que, para la familia, representa mucho más que una mascota: es un lazo vivo con quien ya no está.
Muchos vecinos resumieron el desenlace con una frase cargada de emoción: de alguna manera, el hijo de Pedro también estuvo presente para ayudar a que Poly encontrara el camino de regreso a casa.



