5 julio 2026

Crece la preocupación por el futuro de las facturas de gas

Las jornadas con temperaturas bajo cero y las heladas que se repiten en Nueve de Julio no solo obligan a sacar más abrigo. Para miles de familias, el invierno también representa uno de los períodos de mayor presión sobre la economía doméstica.

Mantener la casa calefaccionada implica un gasto cada vez más importante, en un contexto de actualizaciones tarifarias y con una nueva incertidumbre que podría impactar de lleno en las facturas de gas.

El costo de calefaccionar una vivienda depende de múltiples factores: el tamaño de la casa, la calidad del aislamiento térmico, la cantidad de ambientes que permanecen calefaccionados y el sistema utilizado. No es lo mismo una vivienda conectada a la red de gas natural que otra donde la única alternativa son las estufas eléctricas, el aire acondicionado en modo calor, las garrafas o la leña.

En muchos hogares ya cambiaron los hábitos para intentar reducir el consumo. Se calefacciona solamente el ambiente donde permanece la familia, se acortan las horas de uso de los artefactos, se aprovecha el calor del sol durante el día y se recurre a más abrigo dentro de la vivienda para evitar que las boletas se disparen.

Si bien el gas natural continúa siendo, en la mayoría de los casos, la alternativa más conveniente para calefaccionar durante varias horas, las últimas actualizaciones tarifarias también se reflejan en las facturas. Quienes dependen exclusivamente de la electricidad suelen enfrentar costos significativamente mayores cuando utilizan estufas eléctricas o equipos de aire acondicionado durante buena parte del día.

La situación tampoco resulta sencilla para quienes utilizan garrafas o leña. En ambos casos, el abastecimiento durante todo el invierno representa un desembolso importante que muchas familias deben afrontar al comienzo de la temporada o de manera escalonada a medida que avanzan las semanas de frío.

A este escenario se suma una preocupación que comenzó a ganar espacio en las últimas semanas: el futuro del régimen de Zona Fría. Actualmente, Nueve de Julio forma parte del sistema creado por la Ley 27.637, que otorga descuentos del 30% y, en determinados casos, del 50% sobre las facturas de gas para los usuarios residenciales alcanzados por el beneficio.

Sin embargo, el Congreso analiza una modificación impulsada por el Gobierno nacional que ya obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados y deberá ser tratada por el Senado. La iniciativa propone que el beneficio deje de aplicarse de manera generalizada en buena parte de los municipios incorporados en 2021 y quede focalizado principalmente en los hogares considerados vulnerables.

Si el proyecto finalmente se convierte en ley, miles de usuarios podrían dejar de recibir el descuento que hoy reduce el costo del servicio. Aunque no existe un porcentaje único de incremento, ya que dependerá del consumo, la categoría tarifaria y la situación de cada hogar, perder el beneficio implicaría un aumento considerable en las boletas para quienes actualmente acceden al régimen.

En ese contexto, especialistas en eficiencia energética recomiendan adoptar medidas que permitan disminuir el consumo sin resignar confort. Sellar puertas y ventanas para evitar filtraciones de aire, cerrar los ambientes que no se utilizan, abrir cortinas durante las horas de sol y mantener una temperatura moderada son algunas de las prácticas que ayudan a reducir el gasto.

El invierno de 2026 encuentra así a las familias de Nueve de Julio frente a un doble desafío: afrontar el mayor consumo propio de la temporada y seguir de cerca una discusión legislativa que podría modificar de manera significativa el costo de calefaccionar sus hogares en los próximos meses.