La negociación paritaria entre el Gobierno de la provincia de Buenos Aires y los gremios docentes y de la administración pública volvió a quedar estancada este viernes, luego de que el Ejecutivo ofreciera un aumento salarial del 2,5% para julio.

La propuesta fue rechazada de inmediato por las organizaciones sindicales, que ni siquiera la sometieron a consideración de sus afiliados.
La administración de Axel Kicillof retomó las reuniones tras más de 20 días sin avances. Durante la jornada se realizaron dos encuentros: uno con el Frente de Unidad Docente Bonaerense y otro con los sindicatos que representan a los trabajadores comprendidos en la Ley 10.430. En ambos casos, la oferta fue idéntica y recibió una negativa unánime.
Tras el rechazo, las negociaciones ingresaron nuevamente en un cuarto intermedio, aunque por el momento no se fijó una fecha para una nueva convocatoria.
Los gremios sostienen que el incremento propuesto resulta insuficiente frente a la pérdida del poder adquisitivo acumulada durante el año. Según plantearon, los aumentos otorgados en 2026 suman un 9,1%, porcentaje que consideran por debajo de la inflación, por lo que reclaman una recomposición que permita recuperar el salario.
Desde el Gobierno provincial reiteraron que la oferta está condicionada por la situación financiera que atraviesa la Provincia. Atribuyeron las dificultades a la reducción de transferencias nacionales y al impacto de las políticas económicas implementadas por la administración del presidente Javier Milei, factores que, según indicaron, afectan la disponibilidad de recursos para mejorar la propuesta salarial.



