La medida se aplicó por reclamos salariales y la creciente violencia en las escuelas.

Los gremios docentes bonaerenses llevaron adelante este martes una jornada de paro en reclamo de medidas frente a la violencia en las escuelas y de una recomposición salarial.
Uno de los ejes centrales del paro fue la preocupación por el incremento de los episodios de violencia en establecimientos educativos de la provincia de Buenos Aires.
En ese sentido, los dirigentes gremiales señalaron que durante el año se registraron distintos hechos en distritos como Tigre, San Martín, Moreno, Villa Gesell, Tandil y, recientemente, Mar del Plata. Indicaron que la medida de fuerza busca visibilizar esta problemática y reclamar un abordaje multisectorial, con mayor acompañamiento de la Dirección General de Cultura y Educación.
Asimismo, sostuvieron que la situación requiere también la intervención de otros poderes del Estado para garantizar la aplicación de la normativa vigente y proteger a los docentes frente a situaciones de agresión dentro de las instituciones educativas.
Otro de los reclamos estuvo vinculado a la cuestión salarial. Los representantes sindicales reclamaron la reapertura de la paritaria docente provincial y manifestaron que, si bien existieron instancias de negociación, no hubo una propuesta que permita recuperar el poder adquisitivo de los salarios.
También cuestionaron la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), al considerar que esa decisión significó una importante pérdida de ingresos para los trabajadores de la educación.
En relación con el contexto social, los dirigentes gremiales señalaron que las escuelas reflejan las dificultades económicas que atraviesa la sociedad y que esa realidad repercute en la convivencia dentro de las instituciones educativas.
Además, advirtieron sobre las condiciones laborales del sector, remarcando que muchos docentes deben desempeñarse en dos o más cargos para alcanzar un ingreso suficiente, con jornadas laborales que superan ampliamente las ocho horas diarias.
La medida de fuerza tuvo adhesión en distintos puntos de la provincia y, según los gremios, en Nueve de Julio registró un nivel de acatamiento cercano al 100 por ciento, afectando el normal funcionamiento de establecimientos educativos de todos los niveles.



