Lo que durante años pareció ser una problemática exclusiva de las noches de verano quedó definitivamente atrás. Este fin de semana, pese a las bajas temperaturas, las denominadas "hordas" de motociclistas volvieron a hacerse sentir en distintos sectores de Nueve de Julio, reavivando el malestar de numerosos vecinos que denuncian ruidos ensordecedores, maniobras peligrosas y la imposibilidad de descansar.

Imagen a modo ilustrativo.
Las quejas se multiplicaron durante las noches del viernes y el sábado a través de las redes sociales y mensajes enviados a nuestro medio. Los testimonios coinciden en que grupos de motociclistas recorrieron diferentes barrios realizando aceleraciones, "tira cortes" y otras maniobras que alteran la tranquilidad nocturna.
La situación no es nueva. Ya a fines de marzo, vecinos habían advertido sobre el regreso de estas conductas, cuando comenzaron a registrarse nuevamente motociclistas que circulaban a alta velocidad, con escapes modificados y provocando ruidos intencionales durante la madrugada. En aquel momento, el reclamo apuntaba a reforzar los controles para evitar que el problema volviera a instalarse.
Sin embargo, lo ocurrido durante este fin de semana marca un dato que preocupa aún más: la problemática dejó de estar asociada exclusivamente al verano. Ni el intenso frío ni las bajas temperaturas alcanzaron para frenar una modalidad que continúa generando molestias y preocupación entre los vecinos.
Más allá del ruido, quienes viven en distintos puntos de la ciudad vuelven a poner el foco en el riesgo que representan estas conductas para la seguridad vial, especialmente cuando las motos circulan a alta velocidad o realizan maniobras imprudentes en horarios de escaso tránsito.
Mientras tanto, el reclamo vuelve a repetirse: mayores controles y medidas que permitan devolver la tranquilidad a las noches de Nueve de Julio, en una problemática que, lejos de desaparecer con el cambio de estación, parece haberse convertido en un fenómeno que se mantiene durante todo el año.



