19 junio 2026

El día en que la nieve sorprendió a toda la ciudad

En esta tercera entrega de la serie "El día que...", repasamos uno de los acontecimientos más extraordinarios que recuerdan los nuevejulienses: la histórica nevada del 30 de agosto de 1993, una postal irrepetible que transformó la ciudad durante algunas horas y quedó grabada para siempre en la memoria colectiva.

Había sido una jornada fría, como tantas otras de aquel invierno. Sin embargo, nadie imaginaba que al caer la tarde 9 de Julio estaba a punto de vivir uno de esos episodios que se cuentan durante décadas.

Desde horas antes habían comenzado a caer precipitaciones mezcladas con agua nieve. El cielo gris y el viento anunciaban que algo distinto estaba ocurriendo. Pero fue cerca de las 19:30 cuando la sorpresa terminó de materializarse: los primeros copos comenzaron a descender sobre la ciudad.

Al principio hubo incredulidad. Muchos vecinos salieron a las veredas para comprobar con sus propios ojos lo que parecía imposible. Otros llamaban por teléfono a familiares y amigos para avisarles que estaba nevando. En cuestión de minutos, las calles, los techos, los árboles y las plazas empezaron a cubrirse de blanco.

La nevada continuó hasta aproximadamente las 21:35 horas y dejó una acumulación superior a los quince centímetros. Según explicaban entonces los especialistas, el fenómeno se produjo por una incursión de aire frío sobre el centro del país que, combinada con las precipitaciones asociadas a una sudestada, generó las condiciones necesarias para que cayera nieve. En aquella oportunidad, el fenómeno alcanzó una franja que llegó hasta la ciudad de Chivilcoy.

Para los más chicos fue una verdadera aventura. Hubo guerras de nieve improvisadas, carreras para tocar los copos antes de que se derritieran y hasta algunos muñecos de nieve que aparecieron en patios y plazas. Los adultos, mientras tanto, observaban maravillados una escena que pocos pensaban llegar a ver alguna vez en estas latitudes.

A diferencia de lo que ocurriría hoy, aquel acontecimiento no quedó registrado por miles de teléfonos celulares ni por publicaciones instantáneas en redes sociales. En 1993 todavía faltaban muchos años para la llegada de las cámaras digitales a la vida cotidiana. Por eso, gran parte de los recuerdos visuales de aquella noche sobreviven en álbumes familiares, fotografías reveladas en papel y algunas imágenes conservadas por medios de comunicación de la época.

Quizás por esa misma razón, la nevada de 1993 ocupa un lugar tan especial en la memoria de los nuevejulienses. No fue solamente un fenómeno meteorológico excepcional. Fue una experiencia compartida, un momento en el que toda la ciudad pareció detenerse para contemplar algo que parecía sacado de una película.

Debido a la escasez de registros fotográficos y a que la mayoría de las imágenes de aquella noche permanecen únicamente en colecciones familiares impresas, la ilustración que acompaña esta nota fue recreada mediante inteligencia artificial, buscando representar de la manera más fiel posible cómo lucía la Plaza General Belgrano durante aquella histórica nevada del 30 de agosto de 1993.