La creciente tensión interna dentro de La Libertad Avanza sumó este martes un nuevo capítulo que podría tener consecuencias directas en la actividad legislativa del Senado nacional.

Según trascendió en las últimas horas, la senadora nacional Patricia Bullrich habría puesto su renuncia a disposición de la conducción del bloque oficialista, una decisión que posteriormente habría sido rechazada por el presidente Javier Milei.
Aunque la situación todavía no fue oficializada, el episodio generó preocupación dentro del oficialismo y entre los bloques aliados, especialmente porque podría complicar la aprobación de alrededor de 70 pliegos judiciales que estaban previstos para ser tratados en la sesión convocada para este jueves.
La definición final sobre el temario se conocerá tras la reunión de Labor Parlamentaria, donde también se analizará la inclusión de otros proyectos considerados prioritarios por el Gobierno nacional, entre ellos iniciativas vinculadas a la propiedad privada y acuerdos financieros.
La crisis interna se profundizó a partir de la decisión impulsada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, de retirar el pliego de la candidata a jueza federal Verónica Michelli. La medida generó diferencias dentro del espacio libertario y encontró resistencia en Bullrich, quien manifestó públicamente su desacuerdo.
Sin embargo, las tensiones entre la legisladora y sectores del Gobierno no serían recientes. En los últimos meses se registraron distintos desacuerdos internos que comenzaron a quedar expuestos públicamente, entre ellos cuestionamientos vinculados a la situación patrimonial del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
En ese contexto, Bullrich confirmó que comunicó al Presidente su decisión de ejercer una “objeción de conciencia” respecto al retiro del pliego de Michelli, profundizando así una disputa que ya genera repercusiones en el ámbito parlamentario.
Mientras tanto, en el Senado crece la incertidumbre sobre el futuro de los pliegos judiciales y sobre el impacto que esta nueva interna podría tener en la capacidad del oficialismo para sostener acuerdos con sus aliados y avanzar con su agenda legislativa.



