21 julio 2026

Alerta en el Paraná por el choque de buques con químicos y combustibles

Un fuerte operativo preventivo se desplegó en el Río Paraná tras el choque de dos buques tanque ocurrido el lunes por la tarde en el Puerto de Campana. El impacto, que involucró a una embarcación con carga química y a un petrolero, generó preocupación por el potencial riesgo ambiental, aunque no se reportaron heridos ni contaminación confirmada.

 

El hecho se registró cerca de las 17:30, cuando el buque químico Ginga Bobcat colisionó contra la popa del petrolero Helios, que se encontraba amarrado en la zona operativa. La maniobra encendió interrogantes, ya que se trata de un sector donde la navegación suele estar estrictamente coordinada.

De acuerdo a los registros, el Ginga Bobcat navegaba a unos 16 km/h y redujo su velocidad de manera abrupta instantes antes del impacto, un dato que ahora analizan los peritos para determinar las causas del siniestro.

La preocupación se intensificó por el tipo de carga que transportaban ambas embarcaciones. El buque químico llevaba aproximadamente 10.300 toneladas de ácido sulfúrico con destino al polo agroindustrial del Gran Rosario, mientras que el Helios operaba con combustibles como nafta y diésel.

A pesar de la magnitud del choque, los daños se produjeron por encima de la línea de flotación, lo que evitó, en principio, cualquier derrame. Las autoridades confirmaron que no se detectaron filtraciones ni contaminación en el agua, aunque se activaron protocolos preventivos para resguardar la navegación y el ecosistema.

El incidente puso nuevamente el foco sobre la seguridad en una de las principales vías fluviales del país, clave para el comercio exterior argentino, donde el tránsito de cargas peligrosas exige controles y coordinación permanentes.