El presidente Javier Milei protagonizó una jornada de alta tensión en el Congreso, donde brindó un fuerte respaldo a su jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en medio de los cuestionamientos judiciales por su patrimonio.

La presencia del mandatario fue calificada como inédita, ya que no existen antecedentes de un presidente acompañando en persona la exposición de su jefe de Gabinete ante los legisladores.
Desde el palco, Milei se mostró enfático y activo durante toda la intervención de Adorni, a quien respaldó con gestos y expresiones de apoyo, rodeado por funcionarios y dirigentes oficialistas. El gesto político buscó dejar en claro que la investigación en curso no afecta la confianza del Ejecutivo en su funcionario.
Uno de los momentos más tensos se produjo durante los cruces con diputados del Frente de Izquierda, entre ellos Miryam Bregman y Nicolás del Caño, en el marco de cuestionamientos por la política exterior hacia Israel. En medio de gritos y acusaciones, el Presidente respondió con dureza, elevando aún más el clima de confrontación dentro del recinto.
La tensión también se trasladó a los pasillos, donde Milei mantuvo fuertes intercambios con periodistas al ingresar y retirarse del Congreso, a quienes calificó con duros términos. Tras su salida anticipada, antes de la ronda de preguntas, la jornada dejó expuesto un escenario de fuerte polarización política y un Gobierno que decidió redoblar su estrategia de confrontación pública.



