El Gobierno nacional analiza avanzar con cambios profundos en el régimen de “Zona Fría”, un esquema que hoy subsidia las tarifas de gas en regiones de bajas temperaturas y que alcanza a millones de hogares, incluidos más de 90 municipios de la provincia de Buenos Aires, entre ellos 9 de Julio.

La iniciativa apunta a recuperar un apartado del Presupuesto 2026 que había sido rechazado en el Congreso y que contemplaba, entre otros puntos, la modificación del sistema actual. En la práctica, implicaría dar marcha atrás con la ampliación aplicada en 2021 y volver a un esquema más reducido, similar al original.
Actualmente, el beneficio alcanza a más de 4 millones de hogares en todo el país, con descuentos del 30% para usuarios generales y del 50% para sectores vulnerables como jubilados, beneficiarios de asignaciones sociales o electrodependientes. En territorio bonaerense, más de 1,2 millones de usuarios reciben este alivio en sus facturas.
El régimen se financia mediante un recargo sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), que pagan todos los usuarios del país. Ese porcentaje fue incrementándose para sostener la ampliación del universo alcanzado y hoy representa un componente clave del sistema.
La propuesta oficial buscaría reducir ese alcance y concentrar nuevamente el beneficio en unas 850.000 viviendas ubicadas en zonas históricamente más frías, como la Patagonia, la Puna y Malargüe. De concretarse, implicaría excluir a gran parte de la provincia de Buenos Aires del esquema.
El eventual recorte se da en un contexto internacional marcado por la volatilidad en los precios de la energía, lo que suma presión sobre las cuentas públicas y reaviva el debate sobre el costo de los subsidios.
La discusión promete sumar tensión política, ya que involucra a gobernadores de al menos quince provincias y a millones de usuarios que podrían ver incrementadas sus tarifas en los próximos meses.



