El jury contra los fiscales que investigaron el crimen de Nora Dalmasso sumó una nueva audiencia con fuertes cuestionamientos en torno a una decisión clave de la causa: la falta de un pedido de prueba genética en los primeros años de la investigación. La querella volvió a insistir en que nunca se explicó por qué no se ordenó el ADN a Roberto Bárzola, hoy señalado como posible autor.

El proceso de enjuiciamiento involucra a los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro, y tiene como fecha límite el próximo 28 de mayo. En ese marco, uno de los ejes centrales sigue siendo la omisión de esa prueba genética que, según se expuso, podría haber sido determinante en su momento para avanzar en la causa.
Durante la audiencia también declaró el empresario Miguel Rohrer, quien volvió a negar cualquier relación con el hecho, pese a haber sido mencionado anteriormente en el expediente. En paralelo, se anticipó la incorporación de nuevos testimonios, entre ellos exfuncionarios judiciales y fiscales que participaron en distintas etapas del proceso.
Desde la querella, representada por la abogada Mariángeles Mussolini, se volvió a cuestionar la falta de respuestas concretas por parte de los fiscales. Señaló que la omisión del ADN en su momento condicionó el desarrollo de la investigación y derivó en la actual situación de la causa, marcada por el paso del tiempo y la discusión sobre su prescripción.



