La posible discontinuidad del programa Remediar encendió señales de alerta en municipios del interior bonaerense y también genera inquietud en Nueve de Julio, donde autoridades y equipos de salud advierten por el impacto directo que podría tener en la atención primaria.

El tema cobró mayor visibilidad tras la advertencia de la Federación Sindical Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Salud sobre un posible “vaciamiento e inminente cierre” de esta política pública que, durante más de dos décadas, garantizó el acceso gratuito a medicamentos esenciales, especialmente para personas sin cobertura médica.
En distintos distritos, intendentes ya manifestaron su preocupación por el impacto inmediato que tendría la medida en los centros de atención primaria. En esa misma línea, en 9 de Julio el escenario es seguido con atención, ya que el programa resulta clave para sostener la provisión de insumos básicos y evitar una mayor presión sobre el sistema hospitalario.
Desde el ámbito sanitario advierten que, de concretarse la medida, los municipios deberían afrontar con recursos propios la compra de medicamentos, en un contexto económico complejo. Esto no solo implicaría un fuerte incremento del gasto local, sino también una posible reducción en la capacidad de respuesta de los centros de salud, trasladando la demanda hacia hospitales y profundizando las dificultades en la atención.



