En medio de la incertidumbre internacional por el conflicto en Medio Oriente, la petrolera estatal YPF anunció que aplicará un límite a los aumentos de los combustibles durante los próximos 45 días, con el objetivo de evitar una caída en el consumo.

La medida fue confirmada por el presidente de la compañía, Horacio Marín, quien explicó que se implementará un “buffer” para desacoplar temporalmente los precios en surtidor de las variaciones del barril Brent, cuyo valor se mantiene volátil por el escenario bélico.
“Decidimos crear un buffer para que el consumo no baje”, sostuvo Marín en una entrevista televisiva, donde además aclaró que la medida apunta a mantener cierta estabilidad en los precios durante este período. “Espero que la guerra termine antes y se estabilice el precio”, agregó.
Según detalló, el valor de los combustibles está compuesto por cuatro factores principales: el precio internacional del petróleo, el tipo de cambio, el costo de los biocombustibles y la carga impositiva. Sin embargo, durante estas semanas, la empresa evitará trasladar directamente al consumidor las fluctuaciones del Brent.
El titular de YPF también remarcó que no se trata de un congelamiento ni de un esquema de subsidios, sino de una herramienta transitoria para amortiguar el impacto de la coyuntura internacional en el mercado interno.
En ese sentido, advirtió que en distintas regiones del país ya se observa una caída en la demanda ante subas de precios, fenómeno que definió como una mayor “elasticidad” del consumo. “En grandes ciudades sigue siendo más inelástico, pero nosotros abastecemos a todo el país y ahí se nota la baja”, explicó.
La decisión se da en un contexto económico sensible, donde el precio de los combustibles tiene un impacto directo en la inflación y en la actividad productiva, especialmente en sectores como el transporte y el agro.



