4 julio 2026

La tortilla mortal en La Plata y una causa llena de dudas

La muerte de Carlos Galván en La Plata tras una presunta intoxicación alimentaria por salmonella derivó en una investigación judicial que, a más de una semana del hecho, continúa sin poder determinar con certeza el origen de la bacteria.

 

El caso presenta una contradicción central: mientras los estudios médicos confirmaron que la víctima cursó una infección por salmonella, los análisis realizados sobre alimentos secuestrados en la confitería La Ideal dieron resultado negativo. Las pruebas se llevaron a cabo en el Instituto Biológico Tomás Perón, aunque autoridades sanitarias advirtieron que no son concluyentes.

El principal obstáculo es la falta de trazabilidad. La muestra analizada no corresponde a la tortilla consumida por Galván y su esposa —quien también se descompuso pero logró recuperarse— ya que ese alimento nunca fue preservado. Sin ese elemento clave, la causa quedó en un punto crítico: hay evidencia de intoxicación, pero no del origen.

El expediente está a cargo del fiscal Fernando Padován bajo la carátula de “averiguación de causales de muerte”. La investigación se sostiene, por ahora, en testimonios, historia clínica y pericias médicas, sin pruebas directas como el alimento ingerido ni autopsia, ya que el cuerpo fue cremado.

Entre los testimonios incorporados figura el de la esposa de la víctima, quien reconstruyó las horas previas al desenlace fatal, desde la compra en el local de diagonal 73 hasta la descompostura. También declaró una agente judicial que aseguró haber sufrido síntomas similares tras consumir productos del mismo comercio, y que aportó un comprobante de pago que la vincula con el lugar.

En paralelo, el comercio quedó bajo la lupa por una serie de inspecciones municipales que derivaron en tres clausuras consecutivas. Los operativos detectaron alimentos vencidos, deficiencias en higiene, irregularidades en la documentación sanitaria y personal sin registrar ni libreta sanitaria. Incluso, el local habría reabierto pese a una clausura previa.

Sin embargo, estas faltas administrativas no prueban por sí solas la presencia de salmonella, aunque refuerzan las sospechas sobre las condiciones de elaboración.

Desde La Ideal rechazaron cualquier vínculo con el hecho y, a través de un comunicado, aseguraron que cuentan con la documentación en regla. También sostuvieron que el origen del problema no provino de sus instalaciones.

La combinación de muestras no concluyentes, la falta de trazabilidad y la pérdida de pruebas clave transformaron lo que parecía un episodio puntual en una causa compleja, con derivaciones sanitarias, judiciales y administrativas.

Mientras tanto, la familia de Galván sostiene que el hombre murió a causa de un shock séptico por salmonelosis, un dato que ahora deberá ser confirmado en el marco de la investigación. Las preguntas centrales siguen abiertas y, por ahora, no hay respuestas definitivas.