Un inesperado encuentro político se dio en el departamento de la expresidenta Cristina Kirchner en San José 1111, donde cumple arresto domiciliario. El diputado nacional Miguel Ángel Pichetto la visitó a solas durante aproximadamente una hora, en lo que describió como un “encuentro fraternal”.

Cristina Kirchner y Pichetto habían mantenido una relación política cercana durante los años en que él presidió el bloque del Frente para la Victoria en el Senado, primero con Néstor Kirchner y luego con CFK. Tras la salida de Cristina de la presidencia en 2015, Pichetto se alejó del kirchnerismo y se acercó a la centro-derecha, llegando a ser candidato a vicepresidente de Mauricio Macri en 2019. Desde entonces, no habían tenido contacto, ni siquiera durante la vicepresidencia de CFK.
Contexto político de Pichetto
El reencuentro se produce en un momento en que Pichetto busca consolidar un espacio opositor a Javier Milei, ampliando su red de contactos con dirigentes peronistas como Guillermo Moreno, Victoria Tolosa Paz y Guillermo Mitchel, así como con gremialistas y referentes sociales. Pichetto también participa en el “Movimiento Nacional Justicialista”, un espacio que promueve bajo el lema “Hagamos grande a Argentina otra vez”, evocando el eslogan estadounidense “MAGA”.
La visión del diputado
Consultado sobre la visita, Pichetto afirmó que su principio es que “los presos y los enfermos deben ser visitados”, recordando que había visitado al exministro Julio De Vido en Marcos Paz. La reunión con CFK, sin embargo, adquiere un valor político adicional, dado que coincide con su estrategia de estrechar lazos con referentes del peronismo, aun en un contexto en que la expresidenta tiene limitada actividad política.
Implicancias
Si bien se trató de un encuentro breve y privado, la visita refleja el movimiento de Pichetto en el tablero político nacional y marca un acercamiento simbólico hacia sectores del kirchnerismo, en un momento de reorganización interna dentro del peronismo.



