La Cámara Nacional en lo Comercial confirmó el rechazo de una demanda por daños y perjuicios iniciada por el dueño de un Volkswagen Suran que se incendió tras la supuesta explosión de su equipo de GNC.

El hombre había responsabilizado a un taller de Parque Patricios, donde semanas antes se había realizado un recambio de la electrónica del sistema y la colocación de una sonda lambda, y reclamó una indemnización cercana a los dos millones de pesos, bajo el régimen de defensa del consumidor.
Según el demandante, el vehículo comenzó a presentar fallas poco después de la reparación y, un mes y medio más tarde, se prendió fuego mientras circulaba por la ciudad. Atribuyó el siniestro a una presunta filtración de combustible causada por una instalación defectuosa. Sin embargo, tanto el taller como la aseguradora negaron la existencia de una relación causal entre los trabajos realizados y el incendio, destacando que el auto había circulado con normalidad hasta el día del hecho.
Los jueces consideraron probado que el incendio ocurrió, pero concluyeron que no se acreditó que fuera consecuencia directa de la intervención del taller. La pericia mecánica no pudo determinar el origen del fuego debido a que el vehículo no fue puesto a disposición para su análisis, y tampoco se aportaron elementos documentales suficientes que respaldaran el monto de los daños reclamados. Por esos motivos, el reclamo fue rechazado tanto en primera instancia como en la Cámara.



