Monseñor Guillermo Karcher, sacerdote argentino que fue ceremoniero pontificio y confidente de Jorge Bergoglio durante más de tres décadas, reveló los motivos por los que el papa Francisco nunca llegó a visitar la Argentina durante su pontificado. Según explicó, la decisión no tuvo que ver con enojos ni distancias personales, sino con una elección de carácter universal.

En declaraciones radiales, Karcher contó que el propio Francisco solía decirle: “Me tuvieron 76 años… ahora me toca servir al mundo”, una frase que resume el espíritu con el que asumió su rol al frente de la Iglesia Católica. En ese sentido, remarcó que el Papa priorizó siempre los viajes a países y regiones donde consideraba más necesaria su presencia pastoral.
El propio Francisco había deslizado en distintas oportunidades que, desde su elección como Sumo Pontífice el 13 de marzo de 2013 y hasta su fallecimiento el 21 de abril de 2025, no se dieron las “condiciones apropiadas” para concretar una visita a su país natal. Entre los factores, señalaba el clima político polarizado que atravesaba la Argentina, un contexto que, entendía, podía desvirtuar el sentido pastoral de su presencia.
Karcher, quien conoció a Bergoglio en 1992 cuando fue designado maestro de ceremonias en la Catedral Metropolitana coincidiendo con su llegada como obispo auxiliar de Buenos Aires, mantuvo con él un vínculo cercano y permanente. “Durante 33 años, que son los años que estoy en Roma, estuvo siempre presente en mi vida”, expresó al recordar la relación que los unió.
A lo largo de su carrera, Guillermo Karcher ocupó distintos cargos en el Vaticano, incluyendo funciones en la Secretaría de Estado y, desde 2006, como ceremoniero pontificio, integrando el organismo encargado de preparar las celebraciones litúrgicas del Papa. Desde ese lugar privilegiado, fue testigo directo de las decisiones y prioridades de Francisco, entre ellas la de no regresar a la Argentina para dedicar su pontificado al servicio del mundo.



