Un informe técnico de la Federación del Personal de Vialidad Nacional encendió señales de alerta por el crítico estado de la red vial del país y puso especial foco en la Ruta Nacional 5, uno de los corredores estratégicos que atraviesan la provincia de Buenos Aires.

Según el relevamiento, entre el 65% y el 70% de las rutas nacionales presentan condiciones regulares o malas, una situación que en territorio bonaerense se traduce en un fuerte impacto sobre la seguridad vial, el transporte de la producción y los costos logísticos.
En el caso de la Ruta 5, que une Luján con Santa Rosa, La Pampa, el informe advierte deterioro severo de la carpeta asfáltica, presencia de baches profundos y fallas estructurales que obligan a reducir la velocidad de circulación y aumentan el riesgo de siniestros. La situación se vuelve aún más crítica por el alto tránsito pesado: se estima que cerca del 30% de los vehículos que circulan por este corredor son camiones vinculados al traslado de producción agropecuaria. Vecinos, transportistas e intendentes vienen reclamando desde hace tiempo la reactivación de obras y un plan de mantenimiento sostenido.
El documento también señala que el abandono del mantenimiento preventivo y su reemplazo por bacheos precarios aceleraron el deterioro de la traza. A esto se suma una fuerte caída presupuestaria y la paralización de contratos de recuperación vial, lo que dejó a la Ruta 5 en una situación límite. Aunque existen obras de autopista en ejecución en el tramo Mercedes–Suipacha, el informe advierte que amplios sectores del corredor siguen sin respuestas, con calzadas que ya no permiten velocidades seguras y encarecen cada viaje, profundizando el impacto económico y social en toda la región.



