3 junio 2026

Los intendentes bonaerenses respaldaron a Kicillof tras la carta de Cristina

La interna del peronismo bonaerense volvió a encenderse luego de la carta pública de Cristina Fernández de Kirchner, en la que responsabilizó al gobernador Axel Kicillof por la derrota electoral y consideró un “error político” el desdoblamiento de los comicios provinciales respecto de los nacionales.

En respuesta, Kicillof reunió este viernes a más de 40 intendentes en el Parque Pereyra Iraola, donde recibió un fuerte respaldo a su conducción y a la estrategia electoral aplicada en la provincia.

Durante el encuentro, que se extendió por más de tres horas, los jefes comunales defendieron el esquema de votación separado y destacaron los resultados obtenidos en septiembre. “Ganamos en 107 de los 135 municipios y sumamos 34 bancas en la Legislatura”, sostuvo Julio Alak, intendente de La Plata. La reunión contó con la presencia de referentes del conurbano como Fernando Espinoza, Andrés Watson, Pablo Descalzo y Mariano Cascallares. Desde el entorno del gobernador consideraron que la carta de Cristina “no sorprendió” y que repite argumentos que no reflejan la realidad del proceso electoral bonaerense.

El ministro de Gobierno, Carlos Bianco, indicó que Kicillof pidió evitar discusiones internas y concentrarse en la gestión, asegurando que “el adversario es el Gobierno nacional y sus políticas”. También se debatió sobre el Presupuesto 2026, que la Provincia enviará a la Legislatura en los próximos días, luego de dos años sin ley de financiamiento ni ley impositiva. Mientras tanto, en los grupos de WhatsApp oficiales circuló un mensaje que sintetizó el clima político: “Hacerle la guerra a Axel es ser funcional a Milei”.

Pese a que Kicillof no respondió públicamente a Cristina, dejó una advertencia hacia la interna: “No hay tiempo para autopsias”, expresó, en referencia a quienes buscan instalar responsabilidades tras la elección. Su equipo sostiene que el 41% obtenido por Fuerza Patria en septiembre fue un buen desempeño para una legislativa y que el documento de Cristina apunta más a disciplinar a la dirigencia que a abrir un debate real. Algunos intendentes fueron más lejos en su crítica: “La gente no quiere más a La Cámpora, no la quiere a Cristina ni a Máximo”, afirmó Ricardo Alessandro, jefe comunal de Salto, dejando en evidencia una tensión que ya excede la discusión estratégica y atraviesa al futuro del peronismo bonaerense.