Siete extrabajadores de la fábrica de porcelanato ILVA se encadenaron este lunes en la esquina de Rivadavia y Bolívar, frente al Municipio de Pilar, en protesta por los 300 despidos anunciados a principios de septiembre y la falta de pago de salarios e indemnizaciones.

“Nos vamos a quedar acá hasta que nos paguen lo que nos deben”, expresaron los manifestantes, que además cortaron el tránsito en el cruce céntrico. Con carteles y pancartas, reclamaron el pago de quincenas atrasadas y denunciaron que la empresa pretende abonar solo la mitad de las indemnizaciones, amparándose en el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo.
El conflicto comenzó a principios de mes, cuando los despidos masivos generaron un acampe frente a la planta del Parque Industrial de Pilar. Los trabajadores también rechazan lo que consideran una “reforma laboral encubierta”, que modificaría el régimen de trabajo de “4x4” a “6x1”, con reducción salarial del 30% y eliminación de beneficios como comedor, transporte y cobertura médica.
El Ministerio de Trabajo bonaerense dictó la conciliación obligatoria, que vence este miércoles. Si la empresa no presenta soluciones en la próxima audiencia, los trabajadores adelantaron que intensificarán las medidas de fuerza desde el jueves.
La situación impacta de lleno en las familias de los despedidos, que perdieron acceso a servicios de salud y otras prestaciones. “No vamos a levantar la protesta hasta tener respuestas concretas”, remarcaron los manifestantes.



