5 junio 2026

23 de septiembre: el día en que la ciencia le pone el ojo a las "piernas inquietas"

Lo que parecen simples cosquilleos o la necesidad de moverse, podría ser un trastorno neurológico que afecta a millones de personas en el mundo y que, además de dificultar el sueño, impacta en la calidad de vida.

Cada 23 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Síndrome de Piernas Inquietas (SPI), una jornada dedicada a visibilizar y concientizar sobre esta afección, también conocida como enfermedad de Willis-Ekbom. A simple vista, podría confundirse con una molestia pasajera, pero para quienes lo padecen, es un trastorno neurológico crónico que puede impactar seriamente en el descanso y, por ende, en su día a día.

El SPI se caracteriza por una necesidad urgente e irresistible de mover las piernas. Esta sensación suele venir acompañada de una serie de molestias como hormigueo, dolor, ardor o pinchazos, que aparecen o empeoran al estar en reposo, especialmente al anochecer o de noche. Lo curioso es que el movimiento, como caminar o estirar las piernas, alivia temporalmente los síntomas, creando un ciclo de inquietud y alivio que impide el sueño reparador.

Si bien la causa exacta del síndrome aún se estudia, se cree que está relacionado con una disfunción en la dopamina, un neurotransmisor clave para el control del movimiento. En algunos casos, también se vincula con la deficiencia de hierro. Este trastorno, que es más común en mujeres y personas mayores, puede tener un componente hereditario.

Para diagnosticar el SPI, los médicos se basan en la descripción de los síntomas. El tratamiento, por su parte, varía según la severidad del caso e incluye desde cambios en el estilo de vida, como ejercicio moderado o masajes en las piernas, hasta la medicación específica que ayude a regular los niveles de dopamina.

La clave del Día Mundial del Síndrome de Piernas Inquietas es recordar que no es un simple capricho o nerviosismo. Es una condición real que merece atención médica y que, con el diagnóstico y tratamiento adecuados, se puede controlar para mejorar significativamente la calidad de vida.