3 junio 2026

Milei enfrenta un Congreso en tensión y una multitud en las calles

Este miércoles, desde las 13, la Cámara de Diputados se prepara para una sesión clave: tratar los vetos presidenciales a la ley de emergencia pediátrica que incluye al Hospital Garrahan y a la de financiamiento universitario.

Mientras tanto, frente al Palacio Legislativo, organizaciones sociales, gremiales y estudiantiles convocaron a una masiva movilización para presionar a los legisladores.

En la Casa Rosada reconocen que el panorama es complejo. La oposición necesita dos tercios de los votos emitidos para insistir con las leyes vetadas, y el oficialismo apuesta a retener el tercio restante para bloquearlas. Sin embargo, en el propio Gobierno admiten que “será muy difícil sostener el veto”.

La estrategia oficial combina la negociación política con el uso de recursos fiscales. El flamante ministro del Interior, Lisandro Catalán, ya distribuyó 12.500 millones de pesos en Aportes del Tesoro Nacional a Santa Fe, Entre Ríos, Misiones y Chaco, y viajó a Salta para reunirse con el gobernador Gustavo Sáenz. A su lado, el viceministro jefe de Gabinete, José Rolandi, sigue el minuto a minuto de la rosca parlamentaria, mientras que el secretario de Hacienda, Carlos Guberman, calcula hasta dónde estirar las partidas para garantizar votos.

El antecedente y el clima en el Congreso

Hace apenas dos semanas, el Senado rechazó un veto presidencial y ratificó la ley de emergencia en Discapacidad, en medio de un fuerte escándalo político. Ese antecedente alimenta el optimismo opositor, sobre todo en torno a la insistencia con la ley vinculada al Garrahan. En cambio, con el financiamiento universitario las cuentas son más ajustadas: algunos legisladores creen que el Gobierno podría negociar fondos con gobernadores para desactivar la presión en ese frente.

Gobernadores en juego

La Libertad Avanza llega debilitada. Con el correr de los meses perdió aliados, ya sea por incumplimiento de promesas, errores de gestión o desgaste político. La seguidilla de derrotas electorales en casi todos los distritos, salvo CABA y Chaco, incrementó el poder de negociación de los mandatarios provinciales.

Así, se descuenta que los diputados que responden a los gobernadores de Tucumán, Salta, Catamarca y Río Negro votarán contra el Gobierno. “Ya tuvieron gestos de buena voluntad con la Casa Rosada y no recibieron nada a cambio. Ahora buscan hacer sentir su peso”, resumió un operador legislativo.

De todos modos, en el bloque opositor más experimentado prefieren la cautela: “Los votos de los diputados que dependen de sus gobernadores pueden cambiar hasta un minuto antes de la votación”, advirtió un legislador de Encuentro Federal.

En este escenario, Javier Milei enfrenta una de las jornadas más tensas de su gestión, con el Congreso y la calle como escenarios simultáneos de presión.