Ocurrió este jueves por la tarde en una vivienda ubicada en Mendoza al 700. El jefe del cuartel, Sergio Fernández, destacó que no hubo heridos ni pérdidas materiales.

Un principio de incendio en una estufa a leña movilizó este jueves por la tarde a una dotación de bomberos hacia una vivienda ubicada en Mendoza al 700 entre La Rioja y Cavallari. El foco ígneo se originó en el conducto de la chimenea, y fue rápidamente controlado gracias a la intervención tanto del propietario como del personal del cuartel local.
El jefe de bomberos, Sergio Fernández, explicó en diálogo con este medio que el episodio no pasó a mayores:
“Fue un principio de incendio en una chimenea de una estufa a hogar. Pudimos controlarlo rápidamente. El dueño ya estaba dando los primeros pasos, así que no hubo que lamentar ni daños materiales, y mucho menos, gracias a Dios, daños personales”.
El operativo tuvo ciertas particularidades técnicas, ya que la chimenea presentaba una boca de entrada reducida en la parte superior. Esto dificultó el uso de herramientas más eficientes y obligó al equipo a utilizar únicamente una cadena, con extremo cuidado para no dañar la estructura del tiraje.
“Tuvimos que trabajar con la cadena solamente, para no romper la cúpula. El trabajo siempre se hace de la manera más prolija posible para no generar suciedad o destrozos dentro del hogar”, explicó Fernández.
Tras apagar el fuego dentro del hogar, los bomberos retiraron los restos hacia la vereda y continuaron desde el techo con tareas de enfriamiento y limpieza del conducto.
La importancia de la prevención
El jefe del cuartel aprovechó para recordar la importancia del mantenimiento preventivo de este tipo de calefacción:
“Las chimeneas son como nuestras arterias: se van tapando de a poco. Todos los años, antes del invierno, es fundamental limpiarlas. El trabajo es simple y se puede hacer con una cadena y un ovillo de alambre que raspe el hollín acumulado, que es lo que finalmente se prende fuego”.
Consultado sobre si los propios bomberos ofrecen este tipo de servicios fuera del horario laboral, como antiguamente lo hacían los deshollinadores, Fernández fue claro:
“No, en nuestro cuartel no lo hacemos. Es un trabajo que cualquiera que se dé maña puede realizar, con las precauciones del caso. Sobre todo si el techo es de tejas antiguas, que requieren mucho cuidado para no romperlas”.
El incidente concluyó sin heridos y sin consecuencias materiales, pero sirvió como recordatorio sobre la necesidad de revisar los sistemas de calefacción a leña antes del invierno.



