Cargill Argentina informó que mantiene suspendidas las operaciones de su planta de Arribeños, partido de General Arenales, hasta que estén dadas las condiciones de seguridad necesarias para retomar la actividad con normalidad.

A través de un comunicado, la empresa recordó que la paralización comenzó el 3 de julio de 2026 como consecuencia de un conflicto que, según sostuvo, es ajeno a la compañía y le impide garantizar el desarrollo seguro de las tareas y la circulación en las inmediaciones del establecimiento.
La firma señaló que las personas que llevan adelante el reclamo no son ni fueron empleados de Cargill, sino prestadores de servicios independientes. Además, remarcó que la asignación de cargas responde a criterios comerciales y operativos propios de la actividad, en el marco del derecho de libre contratación.
En ese sentido, indicó que el conflicto obedece a diferencias entre actores del sector del transporte y no guarda relación con la operación de la empresa.
Cargill sostuvo que la decisión de mantener cerrada la planta responde a que la seguridad es un valor fundamental e innegociable, y aseguró que las operaciones se reanudarán cuando existan las garantías indispensables para hacerlo.
Finalmente, la compañía destacó su presencia de más de 25 años en Arribeños, donde genera empleo directo e indirecto, trabaja junto a más de 70 proveedores locales y mantiene una relación comercial con alrededor de 130 productores de la región.



