El Municipio de Junín comenzará en las próximas semanas la remodelación integral de la avenida Rivadavia para transformarla en un centro comercial a cielo abierto, una intervención urbana que priorizará al peatón, modernizará la infraestructura y buscará potenciar la actividad económica de uno de los principales corredores de la ciudad. Aquí, el proyecto duerme una larga siesta.

La iniciativa forma parte de un proyecto que comenzó a gestarse en 2025 con un convenio entre el Municipio, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la Sociedad Comercio e Industria y otras instituciones, y que durante este año avanzó con relevamientos técnicos y la definición del proyecto ejecutivo.
La obra se desarrollará en tres etapas y contempla la renovación de veredas, reparación de la calzada, nueva iluminación LED, mobiliario urbano, bicicleteros, mejor señalización, retiro de postes y cables en desuso y una reorganización del tránsito. Si bien se mantendrá la doble circulación vehicular, el estacionamiento quedará habilitado sobre una sola mano para generar un espacio más amigable para los peatones y favorecer la actividad comercial.
El proyecto también busca recuperar un sector que durante los últimos años se vio afectado por la construcción del paso bajo nivel ferroviario. Según informaron las autoridades juninenses, los trabajos deberán estar finalizados antes de la habilitación definitiva de esa obra de infraestructura, integrando ambos proyectos en una misma estrategia de desarrollo urbano.
La iniciativa encuentra inevitablemente un punto de comparación con 9 de Julio, donde desde hace varios años distintos sectores comerciales y políticos plantearon la necesidad de avanzar con un centro comercial a cielo abierto para modernizar el casco céntrico, mejorar la experiencia de compra y fortalecer el comercio local. Sin embargo, pese a los anuncios y a que el tema fue mencionado en distintas oportunidades, el proyecto nunca logró traducirse en una obra concreta.
Mientras ciudades de la región como Junín avanzan con planificación, acuerdos institucionales y ejecución de obras, en 9 de Julio la propuesta continúa siendo una asignatura pendiente. La posibilidad de renovar el centro comercial, incorporar nuevo equipamiento urbano y generar espacios más atractivos para vecinos y visitantes sigue formando parte de una idea que, hasta el momento, no pasó de las intenciones. Para muchos comerciantes, el desafío continúa siendo el mismo: transformar el centro de la ciudad en un espacio moderno, competitivo y adaptado a las nuevas formas de consumo, una meta que otras localidades bonaerenses ya comenzaron a materializar.



