13 julio 2026

La región vuelve a reclamar la Autovía 5 y cuestiona el avance de nuevos peajes

El rechazo a la incorporación de nuevas estaciones de peaje sobre la Ruta Nacional 5 volvió a instalar un reclamo histórico de los municipios y vecinos de la región: la transformación del corredor en autovía como una prioridad para mejorar la seguridad vial y acompañar el desarrollo productivo del interior bonaerense.

 

La discusión tomó fuerza luego de que distintos sectores cuestionaran la concesión del denominado “Tramo Pampa” de la Ruta Nacional 5, adjudicado por el Gobierno nacional, al considerar que el esquema previsto contempla tareas de mantenimiento, reparación y explotación del corredor, pero no incorpora la construcción de la Autovía 5, una obra reclamada desde hace años por intendentes, instituciones y usuarios.

Uno de los puntos más cuestionados es la creación de nuevas estaciones de peaje, entre ellas la proyectada en Gorostiaga, partido de Chivilcoy, que se sumaría a los puestos ya existentes en Olivera, Nueve de Julio y Trenque Lauquen. Para los sectores que impulsan la autovía, resulta difícil de justificar ampliar el sistema de cobro cuando la ruta continúa siendo de doble mano en gran parte de su recorrido y mantiene elevados índices de siniestralidad.

La preocupación alcanza especialmente a los distritos del centro-oeste bonaerense, donde la Ruta Nacional 5 representa una vía estratégica para el transporte de la producción agropecuaria, el movimiento comercial y la conexión entre localidades.

Desde la organización Autovía 5 Ya y distintas entidades regionales vienen señalando que la falta de una vía rápida con separación de carriles continúa siendo uno de los principales factores de riesgo. Según datos citados por organizaciones vinculadas a la seguridad vial, una gran proporción de los accidentes fatales sobre este corredor están asociados a choques frontales, una situación que podría reducirse con una infraestructura acorde.

En este contexto, el Concejo Deliberante de Bragado aprobó una resolución en la que rechazó los nuevos peajes y reclamó la ejecución de la Autovía 5. La iniciativa local cuestionó la concesión del “Tramo Pampa” por no incluir la transformación integral de la traza y será enviada a autoridades nacionales y a otros concejos deliberantes de municipios atravesados por la ruta.

El planteo de Bragado se suma así a un reclamo regional que involucra también a ciudades como Nueve de Julio, Chivilcoy, Suipacha, Mercedes, Trenque Lauquen y otros distritos del corredor, donde la demanda central sigue siendo la misma: que los recursos destinados a la Ruta 5 se traduzcan en una obra estructural y no solamente en mantenimiento de una ruta que, después de décadas, continúa quedando chica frente al crecimiento del tránsito.