Tras regresar de España, el Presidente sellará el futuro del jefe de Gabinete y definirá a su sucesor. Diego Santilli corre con ventaja.

El gobierno nacional atraviesa horas de definición sobre el futuro del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien saldría de su cargo en medio de fuertes acusaciones judiciales y ya sin respaldo en el corazón libertario.
Este viernes comenzaron a crecer los rumores, luego de que le soltaran la mano la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el asesor Santiago Caputo. La interna entre ambos quedó de lado por un rato y lograron coincidir en algo: la situación de Adorni es insostenible.
Mientras las versiones se incrementaban, Milei emprendía regreso al país tras su paso por Madrid, España. La llegada del mandatario a la Argentina era un paso clave antes de confirmar la decisión, ya que se espera una última reunión con Adorni en Olivos.
Con su suerte casi sellada, el anuncio se prepara para este fin de semana y no se descarta que se produzca este mismo sábado, en coincidencia con el tercer partido de la Selección Argentina contra Jordania en el Mundial 2026.
Milei intentó durante meses que el tema Adorni saliera del dentro de la escena, pero no tuvo éxito. La inminencia del avance de los pedidos de interpelación a partir del próximo martes y miércoles en el Congreso obligan a sacar al jefe de Gabinete para liberar la presión sobre el gobierno.
La renuncia del titular de ministros facilitará que el caso solo se mantenga en las vías judiciales y se pueda despejar la arena política, ya que no quedarán herramientas constitucionales para que la oposición lleve el debate al Congreso.
En Casa Rosada la salida de Adorni será presentada como una decisión "personal" del jefe de Gabinete. Admitir que fue "echado" no encajaría con el relato oficial que dice creer su versión de los hechos.



