Hubo un tiempo en que Guillermo "Yoyo" Maldonado todavía no era la leyenda del automovilismo argentino que todos conocen. Antes de conquistar el TC2000, antes de dominar la Fórmula 2 Codasur y mucho antes de que el autódromo de su ciudad llevara su nombre, el piloto nuevejuliense escribió la primera gran página de una trayectoria extraordinaria.

Fue en 1980 cuando, con apenas 27 años, consiguió su primer campeonato nacional al coronarse en la Fórmula 2 Argentina, una categoría que por entonces reunía a varios de los mejores pilotos del país y representaba la antesala de las grandes divisiones del automovilismo.
El camino de Maldonado hacia ese título había comenzado algunos años antes. Tras destacarse en el motociclismo y luego en la Fórmula 2 Bonaerense —donde también fue campeón en 1978— dio el salto al ámbito nacional. Primero condujo un Crespi-Fiat y posteriormente pasó a integrar la estructura de Luis Rubén Di Palma, trabajando bajo la tutela del mítico preparador Oreste Berta, una experiencia que marcaría para siempre su carrera deportiva y técnica.
Al volante del ya emblemático Berta-Volkswagen 1500, "Yoyo" encontró el auto ideal para desplegar todo su talento. Aquella temporada de 1980 fue contundente: obtuvo cuatro victorias, siete podios y terminó al frente del campeonato, conquistando el primero de los siete títulos nacionales e internacionales que integran su extraordinario palmarés.
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Lejos de tratarse de un éxito aislado, aquella consagración fue el punto de partida de una época dorada. Dos años más tarde volvería a quedarse con el campeonato argentino de Fórmula 2 y, desde 1983 hasta 1986, dominaría de manera absoluta la recién creada Fórmula 2 Codasur, logrando un hecho irrepetible: fue campeón en las cuatro temporadas en que existió la categoría, convirtiéndose en su único monarca de la historia.
Después llegaría otro de los capítulos más recordados de su carrera. Siempre identificado con Volkswagen, Maldonado se transformó en uno de los grandes referentes del TC2000 y alcanzó la máxima consagración en 1994 al obtener el campeonato con un Volkswagen Gol, consolidándose como uno de los pilotos más importantes de la categoría.
Sin embargo, todo comenzó con aquel campeonato de 1980. Ese primer título confirmó que desde Nueve de Julio había surgido un piloto distinto, capaz de combinar velocidad, capacidad técnica y una extraordinaria lectura de las carreras. Con el paso de los años, esos atributos lo convertirían en el automovilista más exitoso que dio la ciudad.
El reconocimiento llegó también fuera de las pistas. En 2020, al cumplirse los 50 años del circuito local, el Autódromo Ciudad de Nueve de Julio fue rebautizado oficialmente como "Autódromo Ciudad de Nueve de Julio – Guillermo 'Yoyo' Maldonado", homenajeando al piloto que llevó el nombre de la ciudad a lo más alto del automovilismo argentino y sudamericano.



