El conflicto entre el Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA) y la Agremiación Médica Platense (AMP) sumó un nuevo capítulo de máxima tensión luego de que el presidente de la obra social, Homero Giles, calificara a la entidad como "parasitaria" y sembrara dudas sobre el manejo de los fondos que administra.

Las declaraciones generaron una inmediata reacción de la organización médica, que lo intimó formalmente a ratificar o rectificar sus dichos bajo advertencia de iniciar acciones legales.
La disputa tiene como eje una presunta deuda por prestaciones médicas que, según la AMP, oscila entre los 500 y los 900 millones de pesos, mientras que IOMA niega que exista un incumplimiento. Giles sostuvo que los plazos de pago aún no vencieron y afirmó que la obra social incluso venía abonando las prestaciones por adelantado, por lo que rechazó hablar de una deuda exigible.
El funcionario profundizó la polémica al asegurar que la Agremiación Médica Platense "hace un pasamanos de dinero", retiene un 7% de los fondos y no paga en tiempo y forma a los profesionales. Además, reveló haber presentado una denuncia penal vinculada al manejo de esos recursos, al sostener que la legislación vigente lo hace responsable de controlar su destino.
La respuesta de la AMP no tardó en llegar. A través de un duro comunicado, la entidad calificó las expresiones de Giles como "injuriosas", "falsas, maliciosas e irresponsables", defendió la transparencia de su administración y recordó que sus balances están a disposición de los organismos de control. También advirtió que defenderá "su buen nombre y el honor de los médicos que representa" en todos los ámbitos necesarios, dejando abierta la posibilidad de avanzar judicialmente si el titular de IOMA no modifica sus declaraciones.



