El fin de semana largo por el Paso a la Inmortalidad del general Martín Miguel de Güemes dejó el nivel de movimiento turístico más bajo de 2026. La combinación entre las bajas temperaturas, el contexto económico y el inicio del Mundial de Fútbol influyó en la decisión de miles de argentinos, que optaron por viajes más cortos, gastos más moderados o directamente permanecer en sus ciudades.

De acuerdo con un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), durante el feriado se movilizaron 993.683 turistas en todo el país, generando un impacto económico estimado en $216.649 millones. Si bien la cifra representa un importante movimiento para las economías regionales, quedó por debajo de otros fines de semana largos registrados durante el año.
El informe señala que continúa consolidándose una tendencia observada desde principios de 2026: reservas realizadas a último momento, escapadas breves y una mayor cautela en el consumo. La estadía promedio fue de apenas dos días, mientras que el gasto diario por turista alcanzó los $109.013, con una caída real del 3,5% respecto del mismo feriado del año pasado.
A pesar de ese retroceso en el gasto individual, el desembolso total mostró un crecimiento real del 15,5% frente al feriado de junio de 2025. Sin embargo, desde el sector destacan que el comportamiento de los viajeros continúa marcado por la prudencia y la búsqueda de alternativas más económicas.
Los destinos vinculados con la nieve, la naturaleza, las termas y las actividades culturales fueron los más elegidos. Entre ellos volvió a sobresalir Bariloche, impulsado por las primeras nevadas de la temporada, mientras que también registraron buen movimiento San Martín de los Andes, Villa La Angostura, Ushuaia y otros centros turísticos de la Patagonia.
En el norte argentino, Salta concentró visitantes por las actividades conmemorativas vinculadas a Güemes, mientras que Jujuy alcanzó niveles de ocupación cercanos al 60% gracias al atractivo de la Quebrada de Humahuaca. En el Litoral, Puerto Iguazú y los Esteros del Iberá también mostraron resultados positivos.
La provincia de Buenos Aires presentó un escenario heterogéneo. Mar del Plata lideró la actividad turística de la Costa Atlántica, aunque con registros inferiores a los habituales para esta época. También hubo movimiento en destinos cercanos y en localidades del interior que organizaron fiestas populares, ferias gastronómicas, exposiciones productivas y eventos deportivos.



