Un vecino de Junín denunció haber sido víctima de una maniobra de extorsión virtual que se habría originado desde el interior de la Unidad Penitenciaria N.º 16. La investigación, encabezada por la fiscal Vanina Lisazo y la Sección de Investigaciones Cibercrimen Junín, permitió identificar a los presuntos responsables y derivó en allanamientos dentro del penal y en una vivienda de la ciudad.

La causa se inició luego de que la víctima comenzara a recibir llamadas y mensajes intimidatorios tras ingresar a sitios web de anuncios de compañía. Los extorsionadores le exigían dinero bajo la supuesta existencia de una deuda y utilizaban información personal suya y de su entorno familiar para incrementar las amenazas.
Ante la presión, el hombre realizó transferencias por una suma cercana al millón de pesos. Sin embargo, las exigencias económicas continuaron, lo que motivó la denuncia y el inicio de una investigación que incluyó el análisis de comunicaciones, geolocalización de dispositivos y movimientos financieros.
Las tareas permitieron determinar que las amenazas provenían desde la Unidad Penitenciaria N.º 16 de Junín. Los investigadores identificaron como principal sospechoso a un interno conocido como “El Bebé” y detectaron teléfonos celulares que habrían sido utilizados para concretar las maniobras delictivas.
Durante los allanamientos se secuestraron teléfonos celulares, una tarjeta SIM y otros elementos de interés para la causa. Además, en una vivienda vinculada a la investigación fueron halladas diez plantas de marihuana, por lo que también se iniciaron actuaciones por una presunta infracción a la Ley 23.737. Los dispositivos serán sometidos a pericias para determinar si existieron más involucrados y establecer el alcance total de la organización.



