La Corte Suprema de Justicia rechazó un recurso presentado por el Gobierno nacional y dejó firme la continuidad de los jueces que intervienen en la causa por el financiamiento universitario.

La administración de Javier Milei había solicitado apartar a magistrados que además ejercen la docencia en universidades nacionales, al considerar que esa condición podía afectar su imparcialidad. Sin embargo, el máximo tribunal sostuvo que no puede presumirse un interés personal de los jueces por el solo hecho de desempeñarse como docentes.
El fallo, firmado por Horacio Rosatti, Ricardo Lorenzetti y Carlos Rosenkrantz, se dictó en el marco de la demanda iniciada por el Consejo Interuniversitario Nacional contra el decreto mediante el cual el Poder Ejecutivo se negó a transferir fondos contemplados en la ley de financiamiento universitario.
Además, la Corte consideró inadmisible el pedido para que sus propios integrantes se apartaran del expediente y concluyó que las resoluciones cuestionadas no constituyen una sentencia definitiva, por lo que rechazó la queja presentada por el Estado nacional.



