27 junio 2026

La Liga Nuevejuliense tuvo una atrapante última fecha a la antigua

Con partidos en simultáneo, ganador de fase y octavo clasificado que cambió minuto a minuto, la última fecha de la Primera Fase del Torneo de Primera División de la Liga Nuevejuliense de Fútbol se vivió con una intensidad poco habitual y dejó una de las definiciones más apasionantes de los últimos años.

 

El condimento especial estuvo dado por una decisión que hacía tiempo no se veía: todos los partidos se disputaron el mismo día y en idéntico horario. Una postal clásica del fútbol, que le devolvió a la jornada ese clima único en el que cada cancha late al ritmo de lo que ocurre en las demás. En las tribunas, los hinchas no solo siguieron su partido, sino que estuvieron pendientes de cada resultado que llegaba desde otros escenarios, generando una tensión constante hasta el pitazo final.

En ese contexto, la definición del primer puesto tuvo todos los ingredientes. El liderazgo fue cambiando minuto a minuto, con dos equipos alcanzando momentáneamente la cima en función de los resultados parciales. Incluso, por momentos, el desenlace parecía encaminarse hacia una definición en partidos de ida y vuelta. Sin embargo, el desarrollo de la fecha terminó consagrando a Naón como ganador de la Primera Fase, en un cierre cargado de dramatismo.

La pelea por el último boleto a los play offs también sumó incertidumbre. El octavo puesto fue rotando entre varios equipos a lo largo de la tarde: El Fortín, Agustín Álvarez y nuevamente El Fortín estuvieron dentro de la zona de clasificación en distintos pasajes, hasta que finalmente Atlético Patricios logró quedarse con ese lugar y meterse en la instancia decisiva.

Más allá de los resultados, la jornada dejó en evidencia el atractivo que genera este formato de definición simultánea, que potencia la emoción y el interés general. No obstante, también pone sobre la mesa algunas dificultades organizativas, especialmente en lo que respecta a la superposición con el torneo de ascenso y la cobertura de seguridad, ya que se vuelve complejo garantizar presencia policial en todos los escenarios al mismo tiempo.

En ese sentido, no sería descabellado que, de cara a futuros campeonatos, se evalúe la posibilidad de repetir este tipo de cierre —por su impacto deportivo y en el público—, pero contemplando alternativas que permitan resolver las cuestiones logísticas y de seguridad.

Lo cierto es que la Liga Nuevejuliense tuvo un final de fase a la altura de las expectativas: vibrante, cambiante y con todos los condimentos que hacen del fútbol local una pasión difícil de igualar.