18 julio 2026

El 83% de los trabajadores está desmotivado y ya no quiere ascender

“Por esa plata, me quedo donde estoy” es una de las frases más repetidas.

 

Un dato sacude al mercado laboral argentino: el 83% de los trabajadores jóvenes reconoce estar desmotivado o haber atravesado etapas de aburrimiento en su empleo, en un contexto donde cada vez menos personas ven atractivo crecer dentro de una empresa.

Según un relevamiento de InfoJobs, seis de cada diez empleados dejaron de aspirar a ascensos, mientras que un 19% directamente no quiere asumir más responsabilidades y un 38% no tiene interés en promocionar ni en recibir reconocimiento.

El principal motivo es económico: los aumentos salariales asociados a promociones no cumplen con las expectativas. Especialistas señalan que las subas —que rondan en promedio el 8,7%— resultan insuficientes frente al costo de vida, especialmente en niveles medios y altos.

A este escenario se suma un cambio profundo en la forma de entender el trabajo. Estudios como los de Adecco y Michael Page coinciden en que las nuevas generaciones priorizan el bienestar, la flexibilidad y el equilibrio entre vida personal y laboral por sobre el crecimiento jerárquico. De hecho, más de la mitad renunciaría a un ascenso si afectara su calidad de vida.

Este giro también impacta en las empresas: crecen las dificultades para retener talento y se profundiza la brecha con estructuras más tradicionales. La falta de motivación, advierten expertos, ya empieza a reflejarse en menor productividad e innovación, obligando a repensar los modelos laborales en un escenario que dejó atrás la lógica del “trabajar más para crecer”.