18 julio 2026

Echaron 170 empleados, se dedicaron a importar y remarcan un 500%

El caso de Lumilagro se volvió emblemático de un fenómeno que, según advierten distintos informes, se replica en grandes empresas del país: importar productos terminados en lugar de fabricarlos localmente, con fuertes remarcaciones en el mercado interno. La firma despidió a 170 trabajadores y pasó a traer termos desde China, manteniendo precios finales similares a los que tenía cuando producía en el país.

Un informe del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP), elaborado por Gustavo García Zanotti y Martín Schorr, sostiene que este proceso no es aislado. Por el contrario, describe una estrategia empresarial extendida que prioriza la rentabilidad a corto plazo mediante la importación, en un contexto de apertura comercial y reducción de costos.

El trabajo menciona casos como Essen, Peugeot, Adidas y Mondelez, que habrían reducido producción local o cerrado plantas mientras sostienen elevados márgenes de ganancia en productos importados. Según el informe, la caída en los costos de importación —favorecida por el tipo de cambio y la eliminación de aranceles— no se traduce en precios más bajos para los consumidores.

Entre los ejemplos, se destaca que Essen importa cacerolas a un costo cercano a los $50.000 y las comercializa por más de $380.000, mientras que Adidas trae zapatillas por unos $26.790 y las vende a $100.000 en el país, con diferencias de precio incluso respecto de mercados vecinos como Chile. En el caso de Newsan, el informe señala que importa celulares por alrededor de $136.770 y los comercializa a $260.000 en el mercado local.

El documento concluye que esta dinámica implica una “reconversión” del modelo productivo, con impacto directo en el empleo industrial y la capacidad de producción nacional. Además, advierte que el beneficio de menores costos de importación no llega al consumidor, mientras crece la preocupación por el cierre de plantas y la pérdida de puestos de trabajo en distintos sectores.