La transformación en autopista de la Ruta Nacional 5, en el tramo Mercedes–Suipacha, quedó completamente paralizada en medio de un fuerte conflicto que ya dejó decenas de trabajadores en la calle.

Según fuentes gremiales, 48 operarios recibieron sus telegramas de despido y en las próximas horas se sumarían al menos otros 15, completando así un recorte masivo de personal en el obrador. La decisión fue tomada por la empresa Vial Agro, tras la acumulación de deudas por certificados de obra impagos.
Desde la UOCRA señalaron que la medida era esperable luego de semanas de incertidumbre marcadas por la falta de financiamiento. El eje del conflicto radica en la interrupción del envío de fondos por parte del Estado nacional, lo que volvió inviable la continuidad de los trabajos.
En el predio solo permanecerán algunos empleados administrativos, serenos y la maquinaria pesada, en una postal que deja abierta una mínima expectativa de reactivación, aunque desde el gremio admiten que en el corto plazo resulta poco probable.
Por su parte, desde Vialidad Nacional no hubo definiciones concretas sobre el futuro del proyecto, lo que profundiza la incertidumbre. La obra se encontraba en plena etapa de base de suelo cal y arena, especialmente en la zona conocida como “La Picada”.
La paralización no solo impacta en las familias afectadas por los despidos, sino que también vuelve a encender las alarmas por la seguridad vial en un corredor clave, históricamente marcado por su alto nivel de siniestralidad y por una larga lista de promesas inconclusas.



