Un faltante de 25 ampollas de fentanilo encendió las alarmas en el sistema de salud de Bahía Blanca, luego de que se denunciara su desaparición del Hospital Municipal de Agudos Leónidas Lucero. El caso ya es investigado por la Justicia.

La causa quedó en manos del fiscal Mauricio Del Cero, titular de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N° 19, especializada en delitos vinculados con drogas. Si bien confirmó la existencia de la investigación, evitó brindar mayores detalles debido al estado inicial del expediente.
Según trascendió, la denuncia fue realizada por responsables del área de Anestesiología del hospital, quienes detectaron la faltante en el sector del quirófano central. En paralelo a la investigación judicial, las autoridades del centro de salud iniciaron un sumario interno para determinar posibles responsabilidades.
El hecho genera especial preocupación debido a la peligrosidad del fentanilo, un potente opioide de uso médico controlado, cuya manipulación indebida puede tener consecuencias fatales.
El episodio se da en un contexto sensible, tras un antecedente reciente en la Ciudad de Buenos Aires que expuso una trama similar. Allí, la muerte de un médico anestesiólogo de 31 años por sobredosis de fármacos como propofol y fentanilo derivó en una investigación sobre la sustracción de medicamentos en centros de salud.
En ese caso, los peritajes permitieron rastrear los lotes de las sustancias hasta el Hospital Italiano de Buenos Aires, lo que motivó la apertura de un sumario interno y la separación de profesionales sospechados de haber desviado estupefacientes.
Además, la investigación sacó a la luz prácticas clandestinas de alto riesgo conocidas como “Propo Fest”, encuentros donde se utilizarían anestésicos fuera de todo control sanitario, lo que generó fuerte alarma dentro del ámbito médico.
Mientras avanza la causa en Bahía Blanca, el foco está puesto en esclarecer cómo se produjo la desaparición del fentanilo y si existió una red de desvío de medicamentos dentro del hospital, en un escenario que preocupa tanto a las autoridades sanitarias como a la comunidad.



