La nota publicada ayer por La Trocha Digital sobre la presentación realizada por una abogada nuevejuliense ante organismos provinciales y ante la secretaría de Ambiente de la Nación por la situación del basural de 9 de Julio tuvo una repercusión inmediata y contundente en la comunidad.

En pocas horas, la publicación generó un intenso movimiento en redes sociales, con múltiples expresiones de apoyo y acompañamiento a la iniciativa. Vecinos de distintos barrios manifestaron su respaldo a la acción y destacaron la necesidad de que el problema ambiental sea abordado de manera estructural.
Entre los comentarios que se multiplicaron pueden leerse mensajes como: “Alguien tenía que hacerlo, gracias por dar este paso”, “No podemos seguir respirando humo todos los veranos”, “Es un tema de salud pública, ojalá esta vez haya respuestas concretas” y “Mi apoyo total, esto nos afecta a todos”.
También hubo quienes señalaron: “Hace años que convivimos con el humo, es hora de soluciones definitivas” y “Que se investigue y se tomen medidas de fondo”.
El respaldo no solo se expresó en comentarios, sino también en la amplia cantidad de compartidos que tuvo la publicación, lo que amplificó el alcance del reclamo y evidenció que la problemática atraviesa a gran parte de la comunidad.
La denuncia, que fue recibida y aceptada por las autoridades provinciales, abrió un camino administrativo que podría derivar en requerimientos formales de información y eventuales medidas de control.
En ese contexto, el fuerte acompañamiento social aparece como un elemento central, ya que refleja el nivel de preocupación existente por los reiterados incendios, el impacto ambiental y las consecuencias sanitarias que genera el basural a cielo abierto.
La comunidad de 9 de Julio, que en las últimas semanas volvió a convivir con columnas de humo visibles desde distintos puntos de la ciudad, parece haber encontrado en esta acción judicial un canal institucional para expresar un malestar acumulado durante años.
El debate sobre la gestión de residuos, la prevención de incendios y la necesidad de una solución estructural volvió así al centro de la escena pública, ahora con un componente adicional: el respaldo explícito de numerosos vecinos que exigen respuestas y políticas sostenibles que protejan la salud y el ambiente.



