Mientras el Gobierno nacional busca acelerar la aprobación de la reforma laboral en la Cámara de Diputados para convertirla en ley lo antes posible, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) endureció su postura y le reclama a la Confederación General del Trabajo (CGT) una respuesta más contundente frente a la iniciativa oficial.

La reforma fue aprobada en el Senado por amplia mayoría y, desde el oficialismo, anticiparon que intentarán que el proyecto se trate sin cambios en la Cámara Baja para evitar que vuelva a la cámara de origen y se demore su sanción definitiva. La estrategia contempla buscar dictamen de comisión el miércoles y llevar el texto al recinto el jueves.
Ante ese escenario, el secretario general de la UOM, Abel Furlán, confirmó que el secretariado nacional del gremio mantuvo una reunión urgente de la que surgió un “mandato” para exigirle a la CGT un paro general con movilización el mismo jueves. Además, adelantó que su organización llevará adelante una medida de fuerza ese día.
“Nosotros creemos que esto se puede resolver favorablemente para los trabajadores. El Gobierno acelera porque cada hora que pasa el pueblo advierte que teníamos razón en que este proyecto es totalmente regresivo, que no contiene nada para los trabajadores”, sostuvo Furlán.
El miércoles pasado, durante el tratamiento en el Senado, se realizó una movilización convocada por la CGT y las dos CTA —estas últimas con paro— que terminó con incidentes entre un grupo de manifestantes encapuchados y la Policía, hechos que son investigados por la Justicia.
La aprobación del proyecto también generó tensiones internas y cuestionamientos por algunos puntos sensibles, como el nuevo régimen de licencias por enfermedad, que implicaría descuentos salariales de entre el 25% y el 50% en determinados casos.



