18 julio 2026

Incendios en el basural: un problema de más de 15 años sin solución definitiva

Los incendios en el predio del basural municipal de Nueve de Julio se volvieron a repetir este verano, dejando en evidencia una problemática estructural que arrastra la ciudad desde hace más de una década y que refleja la falta de resolución de las autoridades municipales que pasaron por el Ejecutivo en los últimos 15 años.

El 14 de enero de 2026 un incendio de importantes dimensiones afectó al basural municipal, con llamas y focos diseminados en distintos sectores del predio que obligaron a un extenso operativo de contención a cargo de los Bomberos Voluntarios de 9 de Julio y de la localidad de Dudignac, junto al personal y la maquinaria del Municipio.

El fuego se mantuvo activo durante varias horas, generando una importante columna de humo que llegó a la ciudad y demandó una labor agotadora para controlar su avance.

Este hecho no es aislado. En septiembre de 2024 también se registró un incendio en el basural, que igualmente movilizó tres dotaciones de bomberos y maquinaria municipal para mitigar el fuego y evitar su propagación.

Más atrás en el tiempo, en febrero de 2024 se produjeron incendios consecutivos durante un fin de semana, con intervenciones prolongadas de bomberos y equipos municipales ante focos de grandes dimensiones en el predio.

Estas situaciones vienen acompañadas de antecedentes aún más lejanos: en 2019 y 2020 también se registraron incendios generalizados en el basural, que cubrieron la ciudad de humo y generaron fuertes inconvenientes a la población por la cercanía del predio con zonas urbanas y la contaminación del aire.

Incluso registros de incendios datan de 2012, cuando los bomberos debieron intervenir en un nuevo foco, señalando que la recurrencia es parte de la vida cotidiana de este predio.

A pesar del esfuerzo constante de los servidores públicos, bomberos y personal municipal, la situación del basural continúa siendo un foco de riesgo permanente.

El predio de disposición final de residuos a cielo abierto sigue funcionando sin un cierre definitivo ni la concreción de un traslado a un relleno sanitario adecuado, lo que permitiría una gestión moderna y menos peligrosa de los residuos.

Durante más de 15 años, distintas gestiones municipales han anunciado, planificado y prometido la clausura del actual basural y la puesta en marcha de soluciones definitivas, pero ninguna de estas iniciativas logró materializarse plenamente.

La ordenanza de clausura del basural a cielo abierto fue dictada en 2012, y desde entonces se han realizado esfuerzos en reciclado y recolección diferenciada, pero el cierre del predio y la concreción de un relleno sanitario aún permanecen en un largo proceso de espera.

La reiteración de incendios en esta época del año no solo pone en alerta a los bomberos y servicios de emergencia, sino que expone una problemática de salud pública y ambiental sin una solución estructural, ya que el humo contaminado afecta la calidad del aire de la ciudad y representa un riesgo para la población y quienes intervienen en los operativos.

Mientras tanto, la comunidad continúa expectante de que se pueda dar un paso definitivo hacia una gestión de residuos sustentable y segura, que elimine de una vez por todas este foco recurrente de incendios y riesgos.