La Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires ordenó suspender de manera preventiva la ordenanza que regula el uso de agroquímicos en los partidos de Tandil y Rauch, al considerar que las normativas podrían implicar un riesgo ambiental sobre la Cuenca del arroyo Chapaleofú, una región clave desde el punto de vista hídrico y productivo.

La medida cautelar fue adoptada tras un reclamo impulsado por vecinos de la cuenca, con el acompañamiento del procurador general Julio Conte Grand, quien avaló la legitimidad de la preocupación de las comunidades locales ante el posible impacto de las fumigaciones. El planteo incluye también a las localidades tandilenses de Gardey y Vela, donde rige una ordenanza aprobada en 2022.
El fallo suspende provisoriamente artículos centrales de las ordenanzas vigentes en Tandil y Rauch que establecen las distancias y condiciones para la aplicación de agroquímicos, hasta tanto se complete el envío de información técnica y se dicte una resolución de fondo. En ese sentido, la Corte exigió a los intendentes de ambos municipios que remitan, en un plazo de diez días, todos los antecedentes que dieron origen a las normas cuestionadas.
En los fundamentos, el máximo tribunal puso el acento en la protección del recurso hídrico y en la obligación de aplicar los principios preventivo y precautorio en materia ambiental. Además, advirtió que los límites previstos para la aplicación aérea de agroquímicos en ambas ordenanzas “prima facie se apartan” de las pautas establecidas por la normativa provincial, lo que refuerza la necesidad de una evaluación más profunda para evitar posibles daños ambientales irreversibles.



