Luego del traspié sufrido en la Cámara de Diputados, el Gobierno nacional se prepara para una nueva pulseada parlamentaria por el Presupuesto 2026 y apuesta a introducir cambios durante el tratamiento en el Senado, con el objetivo de sostener el equilibrio fiscal y el compromiso de déficit cero.

La estrategia fue confirmada por el ministro del Interior, Diego Santilli, quien anticipó que el oficialismo intentará modificar el texto aprobado en general, luego de que la oposición lograra bloquear la derogación de las leyes de Emergencia en Discapacidad y de Financiamiento Universitario, incluidas en el capítulo XI del proyecto.
“Vamos a trabajar en el Senado para introducir modificaciones que permitan ordenar esta variable”, señaló Santilli, al tiempo que reconoció que el rechazo a esos artículos dejó al Gobierno con un escenario fiscal complejo. Desde La Libertad Avanza admiten que, tal como quedó redactado el Presupuesto tras la votación en Diputados, resulta difícil cumplir con las metas de equilibrio previstas para 2026.
La discusión en la Cámara alta comenzará formalmente este viernes y el Ejecutivo busca acelerar el trámite para obtener dictamen y llevar el proyecto al recinto la próxima semana. El cronograma es ajustado: si el Senado introduce cambios, el texto deberá volver a Diputados para su ratificación; si no, el Gobierno mantiene abierta la opción de avanzar con un veto presidencial.
En el oficialismo reconocen que el panorama en el Senado es incierto y que no están garantizados los votos necesarios para reponer los artículos eliminados. Aun así, la Casa Rosada apuesta a una negociación contrarreloj con gobernadores y bloques dialoguistas para recomponer el paquete fiscal.
El rechazo del capítulo XI representó la tercera derrota consecutiva del Gobierno en su intento de derogar las leyes vinculadas a discapacidad y universidades, que ya habían sido vetadas por el presidente Javier Milei y luego ratificadas por el Congreso. Además, ese apartado incluía medidas sensibles como cambios en el régimen de zona fría, la eliminación de actualizaciones automáticas de asignaciones sociales y disposiciones vinculadas a coparticipación y fondos judiciales.
Tras el revés en Diputados, el Ejecutivo busca ahora una segunda oportunidad en el Senado para reordenar el articulado y evitar que el Presupuesto 2026 quede lejos de los objetivos fiscales planteados por el Gobierno.



