18 julio 2026

Escapes ruidosos: el reclamo vecinal que vuelve a crecer en 9 de Julio

Con la llegada del calor y las noches largas, la vida al aire libre vuelve a ocupar las veredas de 9 de Julio. Pero junto con ese clima de verano anticipado regresa también una queja que se repite año tras año: el ruido de las motos con escapes adulterados que interrumpe la tranquilidad de los barrios.

 

En distintos puntos de la ciudad, especialmente a la noche, se observan grupos numerosos de motociclistas circulando por avenidas y calles céntricas.

El problema no es el tránsito en sí mismo, sino el uso de escapes modificados que provocan explosiones, vibraciones y un nivel de ruido difícil de soportar para quienes viven en la zona.

Para muchos vecinos, la situación se vuelve aún más molesta cuando varios de estos vehículos circulan juntos, potenciando el impacto sonoro.

Si bien la normativa local prohíbe el uso de escapes libres o alterados, en la práctica el cumplimiento es escaso y los efectos se sienten en cada cuadra. La ordenanza también impide su venta y colocación en comercios, pero los vecinos aseguran que la presencia de estos dispositivos sigue siendo habitual.

En los barrios, la preocupación no es nueva. Hay familias que relatan interrupciones del descanso de niños, adultos mayores y personas que trabajan de madrugada.

Otros señalan que, además del ruido, suele detectarse circulación sin casco, sin patente o a alta velocidad, lo que incrementa la sensación de riesgo.

A las puertas del verano, la problemática vuelve a instalarse como uno de los reclamos sociales más escuchados: controlar el ruido, garantizar el descanso y recuperar la convivencia en las calles.

Mientras tanto, los vecinos siguen pidiendo que se cumpla una ordenanza pensada justamente para evitar estas molestias que hoy resuenan en toda la ciudad.